Energía e inflación, la espina que complica a Trump y los republicanos para retener el control del Congreso

Energía e inflación, la espina que complica a Trump y los republicanos para retener el control del Congreso

WASHINGTON.- El viernes 27 de febrero, horas antes de que el gobierno de Donald Trump y su aliado Israel lanzaran la operación militar conjunta contra el régimen de Irán, el precio promedio de la nafta regular en Estados Unidos era de 2,98 dólares por galón (3,78 litros) y la tasa interanual de inflación de ese mes sería de 2,4%, en línea con la de enero.Ocho meses después, con el impacto a escala global de la guerra en Medio Oriente aún vigente, ese mismo precio de la nafta escaló a 4,17 dólares (con pico de 4,79 en mayo) y la inflación, a la que Trump prometió “arreglar” en su campaña presidencial de 2024, volvió a tomar impulso en septiembre (a 3,7% interanual), justo en la antesala de las cruciales elecciones de mitad de mandato del próximo martes. El presidente Donald Trump, antes de abordar el Air Force One en la Base Andrews, Maryland. CHIP SOMODEVILLA - GETTY IMAGES NORTH AMERICAEn la maraña de cifras y encuestas que se publican a diario en Estados Unidos, esos dos indicadores económicos son, quizás, de los que mejor explican el por qué de las dificultades que enfrentan los candidatos republicanos para retener ambas Cámaras del Congreso tras una campaña dominada por el alto costo de vida y el nivel récord de desaprobación que alcanzó la segunda gestión de Trump.“Cuando gane, bajaré los precios inmediatamente”, había prometido el entonces candidato republicano en la campaña de 2024, que para los demócratas fue cuesta arriba justamente por la elevada inflación de la gestión de Joe Biden (tuvo un pico de 9,1% interanual en 2022, durante la pospandemia).Sin embargo, en los últimos meses al mandatario le ha costado domar los precios, al calor del impacto sobre la energía que tuvieron la guerra contra Irán y el bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz, lo que catapultó al debate público la llamada crisis de asequibilidad en Estados Unidos. Los precios de los combustibles en una estación en Los Angeles, California, en septiembre de 2026.PATRICK T. FALLON - AFPLas encuestas apuntan en una dirección clara. Según un estudio del mes pasado de Reuters/Ipsos, el 78% de los norteamericanos atribuye a las políticas de Trump que los precios suban más rápido que los salarios, mientras que la aprobación presidencial se hundió al 32%.Más aún, hasta ocho de cada diez estadounidenses desaprueban la labor del magnate en materia de inflación, un nivel abrumador superior al que recibieron otros presidentes norteamericanos que enfrentaron diversas crisis, según un estudio de AP-NORC publicado por la CNN.Ese escenario, coinciden los expertos, ha beneficiado a los candidatos demócratas en los estados claves que definirán la conformación del nuevo Capitolio. Según las encuestas, la oposición retomaría el control de la Cámara de Representantes (renueva las 435 bancas), mientras que sus líderes se ilusionan cada vez más con la posibilidad de hacer bingo y alcanzar también la mayoría en el Senado (están en juego 35 de sus 100 asientos).“No creo que estuviéramos hablando de una ventaja para los demócratas en la disputa por el Senado si Trump no hubiera decidido entrar en guerra con Irán, provocando la suba del precio de la nafta”, señaló días atrás Nate Silver, reconocido como un gurú electoral en Estados Unidos, en un diálogo con el periodista Ezra Klein.El presidente Donald Trump, en un acto de campaña en Port Huron, Michigan.Julia Demaree Nikhinson - AP“Si se analiza desde una perspectiva estadística, existe una correlación bastante clara entre el descenso en la popularidad de Trump desde que asumió por segunda vez [en enero de 2025] con los precios de la nafta. Por lo general, se observa cómo el índice sube y baja en función de los precios de los combustibles y de la inquietud económica”, explicó Silver.Distintas figuras demócratas, desde los sectores más progresistas hasta el establishment, han hecho hincapié en el falla de la promesa de Trump de controlar la inflación y su política de aranceles globales que encarecieron productos extranjeros para los consumidores estadounidenses. Y se apalancaron en el debate de la asequibilidad para recuperar el terreno que habían perdido en 2024 entre millones de votantes.“Recuerden: prometieron bajar los precios desde el primer día. En cambio, bajo el fracasado presidente Trump, cuesta más que nunca en la historia estadounidense llenar el tanque de tu camioneta y tu heladera, ir al médico o dar energía a tu hogar”, apuntó el senador demócrata Jon Ossoff (Georgia), quien busca la reelección, en un acto en Atlanta.“El nivel de vida está disminuyendo, y la gente es consciente de ello. La naturaleza de las medidas [del gobierno de Trump] ha permitido, efectivamente, que los votantes le atribuyan a él la responsabilidad”, señaló a The New York Times Douglas Holtz-Eakin, ex economista jefe del Consejo de Asesores Económicos durante el mandato de George W. Bush y actual presidente de la organización conservadora American Action Forum.Una clienta mira los precios en una góndola de un supermercado en Manhattan, en Nueva York.ANGELA WEISS - AFPNick Beauchamp, profesor de ciencia política de la Universidad Northeastern, en Boston, recuerda que, en promedio, el partido en el poder pierde unos 25 escaños en la Cámara de Representantes en las elecciones de mitad de mandato, y que la aprobación presidencial y el estado de la economía explican buena parte de ese resultado. En septiembre, la Reserva Federal (Fed, en la jerga financiera) subió los tipos de interés por primera vez desde julio de 2023 para combatir una inflación “demasiado alta”, a pesar de las presiones de Trump para que los recortara. Sus autoridades tomaron esa medida ante la falta de señales de que los aumentos de precios se enfriarán en los próximos meses en medio del impacto de la guerra en Medio Oriente.En las filas republicanas generó alivio el dato publicado la semana pasado sobre el crecimiento, que experimentó una suba de su tasa anualizada del 3,4% en el tercer trimestre, gracias al consumo y a las inversiones vinculadas con la inteligencia artificial (IA). Sin embargo, los especialistas no creen que pueda mover el amperímetro de cara a los comicios.“Los electores no votan sobre el PBI”, dijo el estratega republicano Doug Heye a la agencia Bloomberg. “La inflación sigue siendo alta y creo que esa es la cifra que, en última instancia, es más importante. Eso encaja con la frustración de los votantes por todo lo que pagan”, añadió.El actual líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries (Nueva York), quien probablemente asumirá en enero como su presidente en reemplazo del republicano Mike Johnson (Luisiana), prometió que la “agenda de asequibilidad” de su partido “reducirá el elevado costo de vida en todos los ámbitos posibles”. No asoma como una misión sencilla.El presidente Donald Trump, en la Base Andrews.Julia Demaree Nikhinson - APA lo largo de la campaña, Trump ha calificado el término “asequibilidad” como una “estafa” y una “narrativa falsa” creada por los demócratas para engañar a los votantes sobre la marcha de la economía, y prometió que los precios bajarán una vez que termine la guerra en Medio Oriente. Pero, por ahora, esa misión también parece muy compleja. Por Guillermo Idiart

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