El juez federal Gastón Salmain, quien afronta un proceso de destitución en el Consejo de la Magistratura, sumó este viernes otra imputación en su contra. El fiscal federal Federico Reynares Solari acusó al magistrado, que se encuentra actualmente suspendido, de haberle exigido al exjefe de ARCA Carlos Vaudagna el pago de un soborno de 100.000 dólares a cambio de favorecerlo en las causas que había en su contra en distintas jurisdicciones de la provincia de Santa Fe.La imputación llega en el peor momento para Salmain, titular del Juzgado Federal N° 1 de Rosario desde junio de 2023. El magistrado ya está suspendido en sus funciones por el Consejo de la Magistratura, que en julio abrió por unanimidad —con el voto de los 20 consejeros presentes— un juicio político en su contra por mal desempeño. Ese cuerpo tiene 180 días hábiles para llevar adelante el jury de enjuiciamiento que podría terminar con su destitución, aunque varias fuentes coinciden en que el desenlace llegará antes de ese plazo. Si el jurado confirma la remoción, Salmain perderá los fueros y las fuerzas de seguridad quedarán habilitadas para ejecutar la prisión preventiva que ya pesa sobre él por otras causas.El fiscal Reynares Solari sostuvo que Salmain incurrió en un desvío de poder en su rol de juez para direccionar causas y en especial para intervenir en las que estaba acusado Vaudagna, con quien mantenía una relación desde hacía años. Según la acusación, el intento de cohecho se produjo entre septiembre y noviembre de 2024. En ese lapso, según el fiscal, el magistrado “a través de la intermediación del abogado Diego Feser, le ofreció a Carlos Vaudagna la posibilidad de influir en el trámite de las causas que se le seguían en el expediente FRO 16.727/2023”, donde el ex funcionario estaba denunciado por violación de secreto, abuso de autoridad y violación de deberes de funcionario público.El objetivo, precisó Reynares, era que esas causas “quedaran radicadas bajo su competencia y resueltas en un sentido favorable a sus intereses, a cambio de una suma de dinero que fue fijada en 100 mil dólares”. En ese momento Salmain era juez civil, pero había sido autorizado a subrogar en el fuero penal. Salmain intentó que todas las causas contra Vaudagna quedaran en su juzgado, pero fue recusado por varios fiscales, por lo que esa maniobra no logró sostenerse.Un allanamiento en el despacho del juez federal Gastón SalmainMarcelo Manera - LA NACIONLa audiencia se desplegó pese a un intento de las defensas de Salmain de cancelarla, con el argumento de que no se les habían exhibido previamente los hechos y las evidencias para poder preparar la defensa. El planteo fue rechazado por el juez federal Román Lanzón, con una explicación puntual dirigida al magistrado imputado, que siguió la audiencia de forma virtual.Reynares reconstruyó una relación preexistente entre Vaudagna y Salmain. El magistrado fue designado el 6 de agosto de 2024 para intervenir en el expediente del ex jefe de la AFIP, luego de que dos jueces penales se excusaran de hacerlo. Ya con la fiscal Virginia Sosa a cargo, se detectó que Salmain había enviado a un empleado de su juzgado a buscar un peritaje sobre el teléfono de Vaudagna. Lo que buscaba, según el fiscal, era verificar si existía tráfico de mensajes entre ambos: había un intercambio de 48 mensajes que Vaudagna había borrado. La finalidad, señaló Reynares, era comprobar si esa pericia demostraba el vínculo entre los dos, algo que le habría impedido intervenir en la causa.El fiscal reveló además un dato que agrava la situación: Salmain le había pedido a Vaudagna trabajo para su pareja. “Salmain se sentó a resolver una causa que involucraba a una persona a la que le había pedido trabajo para su pareja”, sostuvo. “Hay una ilicitud civil, administrativa y un casi seguro hecho ilícito penal en esto”, redondeó.La cronología también muestra un giro llamativo. Salmain primero se declaró incompetente para actuar en el expediente de Vaudagna, pero luego, hacia diciembre de 2024, reclamó la competencia sobre ese funcionario con el que tenía una relación probada. Para Reynares no se trató de una contradicción, sino de una maniobra: lo que estaba haciendo el juez, dijo, era “elevar el precio” de su intervención, es decir, negociar un soborno más alto a partir de la negativa inicial.Un capítulo de la acusación apunta al abogado Diego Feser, directivo de un grupo de medios e integrante del directorio del diario La Capital de Rosario. Según relató Vaudagna como imputado colaborador, hacia agosto de 2024, a raíz de una nota vinculada con Vicentin, tomó contacto con Feser para pedirle que cesaran los ataques mediáticos en su contra. La extracción forense del iPhone de Vaudagna acredita contactos telefónicos entre ambos. El ex funcionario declaró que en un bar cercano al Jockey Club de Rosario se encontró con Feser, quien le refirió que tenía contactos con el magistrado y que seguramente le pediría “algo”. El teléfono que habría usado Feser fue captado por una antena el 15 de octubre de 2024 en la calle Azcuénaga 8951, a escasos metros del Jockey Club.Reynares recordó, además, cómo emergió la conexión. A partir de una investigación fiscal sobre si Salmain direccionaba expedientes previsionales hacia estudios jurídicos conocidos, se solicitaron cámaras de seguridad en los lugares de acceso público de los abogados previsionales que tramitaban en el juzgado. “Y ahí sí apareció el doctor Salmain”, dijo el fiscal, “pero no en trámites previsionales sino en casos que comprometían a Vaudagna”.La nueva imputación se suma a un historial pesado. Salmain ya está procesado con prisión preventiva por incumplimiento de los deberes de funcionario público, cohecho pasivo agravado y prevaricato en la causa Attila, donde se lo acusa de haber manipulado un expediente para favorecer a los beneficiarios de un fideicomiso que se hicieron de unos 10 millones de dólares durante la vigencia del cepo cambiario, a cambio de una coima de 200.000 dólares. El juicio político también incluyó el cargo de haber ocultado, en el concurso que lo consagró juez, que había sido echado del Poder Judicial en 2002 por ofrecer una coima para manipular un sorteo de expedientes.Con Salmain suspendido, la justicia federal de Rosario atraviesa una crisis institucional sin precedentes: en poco más de un año, dos de sus jueces quedaron fuera de juego por casos de corrupción. El otro es Marcelo Bailaque, hoy con prisión domiciliaria e investigado por sus vínculos con estructuras del narcotráfico. La caída de Salmain deja acéfalo el Juzgado Federal N° 1 en una jurisdicción desbordada por causas de crimen organizado, lavado de activos y trata.
Una nueva imputación por sobornos empuja al juez Salmain hacia la destitución
Full Article
Original Source
Read the full article at Lanacion →KhanList aggregates and links to publicly available news content. We do not host full articles from third-party sources. Always verify important information with original sources.