Una comitiva de parlamentarios argentinos desembarcó en Brasilia para despegarse de Milei

Una comitiva de parlamentarios argentinos desembarcó en Brasilia para despegarse de Milei

BRASILIA.- Una delegación de nueve legisladores argentinos, pertenecientes a siete bloques parlamentarios, cerró este miércoles en Brasilia una agenda con funcionarios del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva y con senadores, con un mensaje que repitió en cada reunión: los insultos de Javier Milei a su par brasileño no representan al Congreso ni a la mayoría de la dirigencia argentina.Los funcionarios de Lula expresaron que “hay interés en restablecer las relaciones bilaterales, pero también la comprensión de que el proceso electoral brasileño (previsto para el 4 de octubre) debe fluir, porque en este momento cualquier movimiento podría volver a generar alguna rispidez”, dijo a LA NACION el diputado Esteban Paulón (Provincias Unidas) al término del encuentro.Viajaron también Nicolás Massot (Encuentro Federal), Germán Martínez y Victoria Tolosa Paz (Unión por la Patria), Martín Lousteau (Provincias Unidas), Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica), Oscar Herrera Ahuad (Argentina Federal), Eduardo Falcone (MID) y la senadora riojana María Florencia López.La reunión de legisladores argentinos con funcionarios y senadores brasileñosGentilezaLa jornada arrancó en el Palacio del Planalto, con el ministro de Relaciones Institucionales, José Guimarães, uno de los principales operadores políticos de Lula. Siguió con Celso Amorim, asesor especial del Presidente para asuntos internacionales. En la comitiva leyeron este encuentro como la señal más fuerte del día: no los recibía solo la Cancillería, sino el hombre que maneja la política exterior de Lula. Después, la vicecanciller María Laura da Rocha, a cargo del ministerio mientras el canciller Mauro Vieira participaba en Montevideo de la cumbre del Mercosur, los recibió en Itamaraty. La agenda concluyó en el Senado, donde Nelsinho Trad, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, los presentó ante el pleno.Esa reunión fue a puertas cerradas, pero Trad aseguró tras el encuentro que “nadie gana con esta tensión”. Sostuvo, además, que la disputa ideológica no puede contaminar el comercio, las inversiones ni la cooperación en energía y defensa entre ambos países.Javier Milei y Flavio Bolsonaro captura Uno de los gestos más significativos para los parlamentarios argentinos había llegado en la víspera, cuando Vieira retrasó su partida a Montevideo para recibir el martes, durante 50 minutos, a los cuatro legisladores que ya habían aterrizado: Massot, Martínez, Ferraro y Falcone. El encuentro no figuraba en la agenda y el ministro pidió postergar su vuelo para conversar con ellos, confirmaron a LA NACION fuentes oficiales. Itamaraty definió después el diálogo como “franco y cordial”.En la delegación admitieron que la recepción superó lo esperado, con reuniones extensas y con equipos completos del lado brasileño, lo que permite medir la preocupación de Brasilia por el vínculo.Canales abiertosMassot, uno de los impulsores del viaje, lo definió como un gesto de “hermandad y desagravio” y sostuvo que los dichos de Milei dejaron “congelada” la relación institucional, sin señales posteriores de la Casa Rosada.Lousteau, poco antes de las reuniones, había marcado a LA NACION el objetivo planteado en suelo brasileño: “Lo más importante es dejar claro a las autoridades que, en medio de este conflicto, existen canales de diálogo abiertos y que la mayoría de los argentinos y sus dirigentes no comparten los agravios de Milei”.Según pudo reconstruir LA NACION, funcionarios del gobierno brasileño transmitieron en cada reunión que no habrá ningún gesto de normalización antes de las elecciones del 4 de octubre, ni siquiera el regreso del embajador Julio Bitelli, llamado a consultas tras los agravios de Milei. La instrucción de Itamaraty es de silencio hasta que pase la campaña. En la comitiva leen, además, que la forma de la recomposición quedará atada al resultado: con Lula si es reelecto, con Flávio Bolsonaro si triunfa la oposición.De las conversaciones surgieron tres temas para una futura agenda parlamentaria. El más insistente no lo trajeron los argentinos: fueron los brasileños quienes plantearon el futuro del acuerdo nuclear bilateral y su preocupación por el desfinanciamiento del sistema nuclear argentino. Los otros dos ejes fueron la defensa de la democracia -con el ataque del 8 de enero de 2023 como referencia- y la regulación de la inteligencia artificial.Coincidencias entre parlamentarios argentinos y sus pares brasileñosGentilezaLa crisis se desató el 25 de julio pasado, cuando Milei participó en San Pablo del lanzamiento de la candidatura de Flávio Bolsonaro y calificó a Lula de “ladrón”, “corrupto” y “presidiario”, además de referirse en términos despectivos al juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes. Al día siguiente Brasilia llamó a consultas a Bitelli y después pospuso su regreso, con lo que redujo la representación diplomática en la Argentina al nivel de encargado de negocios.Brasil es el principal socio comercial de la Argentina y nuestro país es el tercero de Brasil. El intercambio alcanzó los 16.300 millones de dólares en los primeros siete meses del año.El viaje de los parlamentarios llegó después de que la Cámara de Diputados aprobara -por 128 votos contra 108- un texto que repudia los agravios, insta a conformar la Comisión Bicameral Argentino-Brasileña y cita al canciller Pablo Quirno a dar explicaciones. El próximo paso quedará también para después de octubre, cuando una delegación brasileña pluripartidaria viajará a Buenos Aires, emulando el viaje concluido este miércoles.Javier MileiLula da Silva

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