Se agrandó la familia: un joven elefante marino se instaló junto a Alfredito y su madre en una playa de Mar del Plata

Se agrandó la familia: un joven elefante marino se instaló junto a Alfredito y su madre en una playa de Mar del Plata

MAR DEL PLATA.- Y de repente, se agrandó la familia. A la madre y su flamante cachorro de elefante marino, que desde hace una semana se encuentran instalados en una playa del norte de la ciudad, se sumó en las últimas horas uno más, juvenil y presuntamente macho. Los tres retozan a orillas del mar, frente al edificio del histórico ex Asilo Unzué, capturando las miradas de los vecinos, que se acercan a observarlos a la distancia, dado que los animales están protegidos por cintas perimetrales. La cría, bautizada informalmente como Alfredito, nació aquí mismo hace una semana y parece estar desarrollándose bien durante su período de amamantamiento, que se extenderá, al menos, durante tres semanas más, según calculan los especialistas. Los tres elefantes marinos descansandoMauro V. RizziEste cachorro y su madre se habían convertido desde su llegada en un espectáculo a cielo abierto, y, para asegurarles tranquilidad, se dispuso un cerco perimetral muy amplio, de tal manera que la gente no pudiera arrimarse a menos de 20 metros de los animales. Quien no tuvo barreras fue el nuevo visitante, otro elefante marino que, según especialistas, podría tener unos dos años. Llegó desde el mar y se instaló a unos poquitos metros de la elefanta y su cría. “Apareció en la playa de al lado el martes por la noche, y hoy a la mañana se arrimó adonde estaban los otros dos”, contó Natalia Marino, responsable del área de Guardaparques y Reservas Naturales de la comuna. Mar del PlataEn el lugar se mantiene un puesto permanente de la citada dependencia, que pertenece al Ente Municipal de Servicios Urbanos. Disponen de una de las casillas de guardavidas, donde hay personal de manera permanente. Este miércoles, con el sol regresado después de varias semanas, las playas volvieron a convertirse no solo en paseo para caminatas sino también en parada obligada para los curiosos. La presencia de estos animales se convirtió en un atractivo, que llegó a congregar más de 40 personas. Una visita atípicaComo informó LA NACION, la especie suele asomar por estas playas, pero tiene su mayor presencia en el frente marítimo patagónico, puntualmente en Península Valdés, donde se encuentra la colonia más numerosa en el continente. Tantos o más recurren a espacios insulares del sur argentino para instalarse y transitar sus períodos de parición. El cachorro nació hace exactamente una semanaMauro V. Rizzi“La llegada aquí de este juvenil es seguramente casual, pero la aproximación debe estar relacionada con la vocalización de la especie”, explicó a este medio la doctora en Ciencias Biológicas Carolina De León, del Grupo de Mamíferos Marinos del Instituto de Investigaciones Marítimas y Costeras de la Universidad Nacional de Mar del Plata. Refiere que este nuevo residente, que sería un macho por sus características físicas, llegó a otro punto de la costa, pero, al escuchar los sonidos cercanos, conocidos como bramidos o rugidos, buscó arrimarse a los suyos. “No hay riesgo para la cría porque es un adolescente y no hay pretensiones de cópula, que a veces pueden ser motivos de ataques”, remarcó. En otras palabras, la situación puede ser de riesgo cuando se trata de machos adultos, que pueden llegar a pesar hasta casi cinco toneladas.Se estableció con cintas un perímetro de seguridad bien amplio como para garantizarles que ninguna persona se acerque más de la cuentaMauro V. RizziLa presencia de este tercer elefante marino en una misma playa se explicaría por la época del año. Por estas semanas, la especie cambia su pelaje. Es un proceso que se cumple cada año, en primavera y en suelo firme. Los adultos lo hacen unos meses después. Anticipó que la hembra, una vez que se complete esa etapa de amamantamiento, que se extiende durante casi un mes, emprenderá incursión en el mar. Y recién volverá a instalarse en tierra en algo más de dos meses, con la etapa de muda de pelo. Se estima que la cría permanecerá en la zona por lo menos un par de mesesMauro V. Rizzi¿Seguirá en la misma playa?En cuanto a la cría, se estima que debería permanecer por aquí por lo menos un par de meses. Se valdrá por sí solo, gracias a las reservas logradas de la leche materna. Por estos días se la ve prenderse sistemáticamente a ambas mamas, con las que alterna. Con eso y con la comida que logre por propios medios cuando en soledad deba empezar a buscarse sustento en el mar, iniciará su tránsito hacia la adolescencia y la independencia. No es seguro que permanezca todo ese período en esta misma playa, donde nació. Cuando comience a nadar, se moverá según sus necesidades y podrá derivar en otros espacios de estas costas u otras cercanas.La elefanta que dio a luz en Mar del Plata amamantando a su críaMauro V. RizziMientras tanto, la presencia de los elefantes marinos abrió un debate: el de los nombres. A Alfredito, como se lo bautizó pronto en referencia a un funcionario de Defensa Civil que fue uno de los primeros en llegar al lugar tras su nacimiento, hay una cruzada que insiste en llamarlo Saturnino y nombrar a su mamá Perla.

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