Los cuerpos de las siete víctimas mortales de la caída de un helicóptero en San Juan fueron trasladados desde la inhóspita zona del accidente hacia la morgue judicial de la capital provincial, mientras los investigadores empezaron las tareas para definir las causas que provocaron esta tragedia en la que murieron el piloto de la aeronave y funcionarios sanjuaninos y de la Agencia Federal de Emergencias. En ese sentido, la fiscalía a cargo del caso confirmó que fue recuperada la caja negra, donde quedan grabadas no solo conversaciones, sino también los parámetros de funcionamiento del helicóptero en cada instante del vuelo. Ese será un elemento clave para determinar lo ocurrido a las 10.26 de ayer, en la zona de Valle Fértil.“Ya ha sido retirada la caja negra de la nave. Se debe ingresar a través de la fábrica. Calculo que entre un mes y un mes y medio debería estar”, señaló a la medios de prensa el fiscal federal Francisco Maldonado. En el Bell 412 preparado para el traslado de hasta 13 pasajeros y dos tripulantes se encontraban los principales funcionarios del equipo de emergencia sanjuanino. Murieron al desplomarse el helicóptero Carlos Heredia, director de Protección Civil; el comisario general Germán Videla, subjefe de la Policía de San Juan; el comisario general Rubén Castro, jefe de Bomberos; el comisario inspector Jorge Carbajal, segundo jefe de Bomberos; los brigadistas de Agencia Federal de Emergencias (AFE), Andrés Bosch y Rodrigo Aimetta, y el piloto Matías Valenzuela.A cargo de la aeronave estaba un hombre formado en la policía bonaerense con amplia experiencia en vuelos de riesgo. “Es necesaria la autopsia (de todos los cuerpos), que servirá a la Junta de Investigación de Seguridad del Transporte Aéreo, que ya terminó su trabajo en el lugar donde cayó el helicóptero y aportará claridad sobre cómo ocurrió el accidente. Sobre el piloto se toma una medida más, que es la realización de exámenes toxicológicos porque manejaba la nave”, indicó el fiscal federal, según consignó el medio TJS.La fiscalía federal en San Juan concentra la investigación del fatal siniestro, aunque los investigadores principales en este caso serán los funcionarios de la Junta de Seguridad en el Transporte. Peritos de esa dependencia estuvieron en la zona del impacto para recolectar evidencias visuales y técnicas para avanzar en la pesquisa. Para esos expertos en sistemas aeronáuticos importa, incluso, la dispersión de restos en el lugar donde se estrelló la aeronave, ya que pueden dar indicios sobre lo ocurrido. Las posiciones y estado en el que hayan quedado el rotor de cola, la hélice principal y las turbinas también aportan datos centrales en estas investigaciones, aunque todo puede facilitarse con la lectura de datos registrados por la caja negra. De acuerdo con la fiscalía, el helicóptero contaba con ese aparato de grabación de sonidos en la cabina y de aviónica.Esos datos abarcan parámetros de los sistemas de comunicación, navegación y control de vuelo, por lo que adquieren vital importancia para establecer la falla o secuencia de eventos que derivaron en el impacto en tierra. “Seguimos recabando información sobre los antecedentes de la aeronave, el plan de vuelo, todos los informes aeronáuticos, testimoniales y de las autoridades aeronáuticas para develar si se trató de un accidente o si hubo responsabilidad. Esa es la función de la fiscalía federal”, aseveró el representante del Ministerio Público en diálogo con la prensa. Los restos del aparato quedaron bajo vigilancia en la zona del Parque Provincial Ischigualasto donde se produjo la caída. “La prioridad fue sacar los cuerpos. Los efectos personales quedaron en custodia. El helicóptero quedó resguardado por Gendarmería Nacional y la Policía de San Juan hasta que llegó la Junta de Investigación de Seguridad del Transporte Aéreo”, aseguró el fiscal federal.La aeronave que tuvo ayer el fatal accidente pertenecía a la empresa Jasfly, con sede en La Plata y experiencia en contratos gubernamentales para brindar soporte logístico a tareas de lucha contra el fuego, rescate en alta montaña y evacuación sanitaria, entre otras misiones. Los peritos de la JST evaluarán los documentos que esa compañía almacena sobre el Bell 412 siniestrado en San Juan, la aeronave que voló por primera vez en 2010 y que doce años después llegó a la Argentina para ser operada por Jasfly con la matrícula LV-KGR.Entre los datos de interés para para investigadores de accidentes aéreos figuran los registros del mantenimiento de la aeronave, las inspecciones efectuadas en las turbinas, en la hélice y el rotor, además del historial del helicóptero en el que figuran las horas de vuelo, los manuales operativos y los chequeos y perfeccionamientos realizados por el piloto.Mientras avanza la investigación, en San Juan se prepara la despedida de las víctimas, especialmente de los cuatro hombres que formaban parte de la plana mayor del equipo de emergencias. Tras las autopsias y el reconocimiento de los restos por parte de los familiares se realizará una ceremonia fúnebre en la catedral de la capital provincial. Los cuerpos llegaron en la tarde de ayer a la Morgue Judicial luego de desplegarse un operativo especial para el rescate de los restos, procedimiento que tuvo un alto nivel de complejidad por las dificultades que presentaba la zona de impacto, a unos 1700 metros sobre el nivel del mar, entre cañadones y con el punto más cercano para la llegada de transporte terrestre ubicado a unos diez kilómetros.accidente aéreo
Recuperaron la caja negra del helicóptero que se estrelló en San Juan, elemento clave para definir las causas de la tragedia
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