Para muchos futboleros, la palabra Recoleta remite a las calles arboladas, los bares y las fachadas elegantes de uno de los barrios más coquetos de la ciudad de Buenos Aires. Pero en Asunción, Paraguay, existe un Recoleta que es sinónimo de fútbol. Se trata de un barrio con perfil comercial, atravesado por el movimiento cotidiano de la capital paraguaya y conocido también por albergar un histórico cementerio, donde tiene su sede Recoleta Football Club, el equipo que se cruzará con Boca Juniors en los octavos de final de la Copa Sudamericana. Fundado por su primer presidente, Juan Gardel, el 12 de febrero de 1931, tras la fusión de los clubes Unión Pacífico y 2 de Julio, Recoleta FC toma, con orgullo, su nombre del barrio en el que se encuentra asentado.“Recoleta Football Club nació con la convicción de que el fútbol paraguayo merece una institución diferente. Desde nuestros primeros pasos, apostamos por la formación integral del jugador, la transparencia y el arraigo al barrio”, se lee en la página web del club guaraní como si se tratara de una declaración de principios,Así anunció el club guaraní en su cuenta de X el cruce con BocaEsa “diferencia” del club, que pisará por primera vez la Bombonera el miércoles 12 de agosto, empezó a escribirse en 1936, cuando se inscribió en el amateurismo de la Federación Paraguaya de Deportes. Su participación en esa divisional se alargó hasta 1948, con un desempeño singular: en ese período, “El Funebrero” se alzó con un tetracampeonato, al coronarse campeón en 1938, 1940, 1942 y 1943.Tras una primera década exitosa, la institución pudo comprar el terreno donde hoy se erige el Roque Battilana, un estadio con capacidad para 6000 espectadores que fue inaugurado en 2002 y bautizado con el nombre de uno de sus dirigentes más icónicos. Por la cercanía entre la cancha y el Cementerio de la Recoleta, la institución abrazó uno de sus apodos más viejos: “El Funebrero”.El estadio de Recoleta FC tiene una capacidad para 6.000 espectadoresCon el paso del tiempo, aquella historia que comenzó casi en voz baja en el sureste de la capital paraguaya empezó a ganar volumen y encontró su lugar en el fútbol profesional. En 1949, la institución se afilió a la Asociación Paraguaya de Fútbol. A partir de ese momento, inició un recorrido futbolístico que le permitió, recién en 1971, alzarse con el campeonato de la Tercera División, por entonces la última categoría del fútbol guaraní. Con ese título, no solo consiguió su primer trofeo de la era profesional, sino también el ascenso a la Segunda División.Así como Recoleta FC lleva el apodo de “El Funebrero” por su vínculo con el tradicional cementerio del barrio, también se lo conoce como “El Canario”, en referencia a su vestimenta titular, de color amarillo. En cambio, para representar su costado fúnebre, la equipación suplente suele ser negra. Pensando en el partido con Boca, resta saber qué camiseta vestirá el club paraguayo en la noche que, sin dudas, tendrá lugar la gala más importante de su carrera.Imagen generada con IA y subida a la cuenta de Instagram del club paraguayoEn su estatuto, Recoleta FC tiene impreso cuatro valores: “Perseverancia, excelencia, orgullo de comunidad e integridad". Aún así, quizás ninguno encuentre un reflejo tan nítido en su historia como el primero: entre 1971 y 2001, el club batalló durante tres décadas en las profundidades del ascenso hasta alcanzar finalmente un lugar en el fútbol grande de Paraguay. Fue en 2001 cuando consiguió el campeonato de la División Intermedia, que se tradujo en la hazaña deportiva más grande de su historia: el ascenso a Primera División. Pero si lo bueno dura poco, “El Canario” es una cabal demostración de ese dicho, ya que el sueño de la máxima categoría se evaporó en apenas una temporada. El desempeño de Recoleta FC durante su primera incursión en la máxima categoría paraguaya fue magro: perdió en su debut por 9 a 1 -el histórico primer gol lo marcó Raúl Benítez-, solo sumó 3 puntos y no ganó ningún partido. En 2002, terminó último en la tabla de promedios y regresó a Segunda, aunque a esas alturas, esta experiencia quedó marcada de por vida en el corazón de los hinchas funebreros. El debutante terminó en lo más alto: Recoleta FC terminó primero en su grupoEntre 2002 y 2023, el club conoció prácticamente todas las estaciones del ascenso paraguayo. Lejos de los grandes focos y obligado a reconstruirse una y otra vez, navegó entre la Segunda, la Tercera y hasta la Cuarta categoría. No obstante, la historia estaba por escribirse. En 2023, Recoleta FC dio una nueva señal de vida al alcanzar los cuartos de final de la Copa Paraguay y quedar entre los ocho mejores equipos del país. Al año siguiente, el renacimiento fue completo: se consagró campeón de la División Intermedia y consiguió su segundo ascenso a la máxima categoría. A esas alturas, muchos simpatizantes empezaron a pensar si, más que un canario, al club lo debía representar un ave fénix.Más allá de su historia y de lo que representa dentro de su barrio, Recoleta FC también busca construir una comunidad alrededor del club. Como ocurre con otras instituciones, ofrece a través de su página web la posibilidad de asociarse. La categoría socio infantil tiene un costo de 24.000 guaraníes -unos $5900 al tipo de cambio actual-, e incluye beneficios como ubicaciones privilegiadas y acceso anticipado a la venta de entradas. En las redes, “El Canario” también fue ganando terreno: antes del encuentro con Boca, acumula más de 35.000 seguidores en Instagram y poco más de 2.000 en X. El último regreso a Primera terminó siendo mucho más que eso. En 2025, “El Canario” cerró su mejor temporada histórica en la máxima categoría con 59 puntos y el sexto puesto de la tabla acumulada, resultado que le permitió conquistar por primera vez un boleto a una competencia internacional. Sin embargo, el verdadero premio llegó en 2026, cuando superó a Nacional por penales y se metió en la fase de grupos de la Copa Sudamericana, donde dio el golpe más resonante de su historia reciente al vencer por 1 a 0 a San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro y eliminarlo de la competencia. El club guaraní hizo una proeza en el Nuevo GasómetroALEJANDRO PAGNI - AFPEn Recoleta FC, además de su plantel, quien también juega es su presidente. En una de esas historias que parecen salidas de otro tiempo, Luis Vidal -que asumió las riendas del club en 2019-, se puso los botines y entró a los 91 minutos del encuentro ante Nacional por la última fecha del Torneo Clausura 2025 y rompió el récord del futbolista de mayor edad en tocar una pelota dentro de un campo de juego a sus 51 años, 11 meses y 20 días. Otro dato de color es que, entre sus futbolísticas está Marcelo Cañete, mediocampista surgido de Boca, quien integra el equipo desde comienzos de 2026. En la carta fundacional del club guaraní también hay una frase que parece haber dejado de ser una declaración de intenciones para convertirse en una hoja de ruta. La misma, predica: “Nuestra visión es convertirnos en una potencia del fútbol paraguayo, sudamericano y mundial. Que Recoleta Football Club sea reconocido como semillero de talento y modelo de gestión deportiva”. La primera prueba para medir cuánto hay de sueño y cuánto de realidad llegará el miércoles 12 de agosto cuando se enciendan los reflectores de Brandsen 805. Allí, donde el fútbol se respira de otra manera, donde La Boca no es Recoleta y la historia pesa tanto como la camiseta, “El Canario” tendrá que demostrar que aquellas palabras también pueden sostenerse dentro de uno de los estadios más emblemáticos del fútbol mundial. Será entonces el tiempo de la verdad. El momento en que un club nacido en otro barrio, en otra ciudad y en otro país salga a jugar contra una de las grandes tradiciones del fútbol argentino.Copa SudamericanaRecoletaFútbol Internacional
Qué es Recoleta FC: el modesto club paraguayo que enfrentará a Boca en los octavos de final de la Copa Sudamericana
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