Ojo seco: la afección cada vez más frecuente que aumenta con el frío y el exceso de pantallas

Ojo seco: la afección cada vez más frecuente que aumenta con el frío y el exceso de pantallas

Las lágrimas no son únicamente señales biológicas que nos permiten expresar una gama infinita de emociones. Son imprescindibles para limpiar y lubricar los ojos. Sin estas, nuestros ojos no serían capaces de ver.La combinación entre el frío, el uso intensivo de calefacción –que quita la humedad de los ambientes– y la vida a través de las pantallas –que reducen drásticamente el pestañeo necesario para mantener lubricados los ojos– hace del invierno una “tormenta perfecta” para el ojo seco, una afección cada vez más frecuente que ocurre cuando las lágrimas no son suficientes o no tienen la calidad para cumplir con la tarea de conservar húmeda y clara la superficie del ojo.En nuestro país, una investigación que abarcó a casi 11.000 personas, la primera en su tipo, indicó que el 42,1% de la población presenta ojo seco y que la afección impacta más a las mujeres (45,1%) que a los hombres (30,8%). Los síntomas son picazón y ardor en los ojos, sensación de tener “algo” en los ojos, visión borrosa, ojos irritados, mucosidad o una especie de caspa en el borde de los párpados, rechazo a la luz y, paradójicamente, ojos con excesiva cantidad de lágrimas, porque el organismo intenta compensar la falta. la afección impacta más a las mujeres (45,1%) que a los hombres (30,8%)GETTY IMAGES“A medida que envejecemos, producimos menos lágrimas —afirma Gustavo Galperín, médico oftalmólogo del hospital Pedro Lagleyze, expresidente de la Sociedad Argentina de Superficie Ocular (SASO) e integrante del Consejo Argentino de Oftalmología (CAO)—. Nuestra encuesta, que fue respondida por participantes de entre 12 y 92 años, ratificó que el problema es más frecuente con la edad, especialmente en mujeres mayores de 60 años, y mostró que un alto porcentaje (el 70% de los casos) se asocia a enfermedades reumáticas de origen autoinmune (por ejemplo, síndrome de Sjögren; artritis reumatoide) y a alteraciones tiroideas. También se presenta en personas más jóvenes, asociado al uso creciente de pantallas: es el ojo seco digital. Actualmente, el ojo seco es la consulta más frecuente en el consultorio del oftalmólogo”.La investigación, agrega Galperín, también mostró que, si bien los síntomas de esta afección son muy frecuentes, la falta de un diagnóstico formal también es muy frecuente. Dormir menos de 7 horas diarias y pasar más de 6 horas al día frente a pantallas aumentan la sintomatología. El uso de ciertos medicamentos (por ejemplo, las gotas para tratar el glaucoma o la presión ocular; algunos antidepresivos y antihipertensivos) también puede causar ojo seco como efecto adverso.“La calidad de vida y la productividad laboral también pueden verse afectadas”, puntualiza Emiliano López, médico oftalmólogo de la sección Córnea del Servicio de Oftalmología del hospital universitario Austral. “Combinar calefacción con ambientes cerrados sin humedad y más de 6 horas diarias frente a pantallas de celulares o computadoras se vuelve un problema para el rendimiento laboral”, suma el especialista. “La calidad de vida y la productividad laboral también pueden verse afectadas”, afirma LópezDirima“El ojo seco es efectivamente más frecuente en mujeres posmenopáusicas, que por razones hormonales son más proclives a sufrirlo, pero también se da mucho en varones que trabajan fijando la vista. La contaminación ambiental es otro factor que incide”, explica Liliana Abuin, médica consultora en oftalmología, ex jefa de Córnea y Superficie Ocular del Hospital Rodolfo Rossi de La Plata e integrante del CAO.Cada vez más común entre jóvenesExisten básicamente 3 tipos de ojo seco: el evaporativo, cuando las lágrimas se secan muy rápido, asociado a una falla en las glándulas de Meibomio, en los párpados, donde nacen las pestañas, que secretan la parte lipídica de la lágrima y pueden estar obstruídos; el ojo seco acuoso, que paradójicamente se presenta cuando las lágrimas son pocas y el ojo produce más para compensar, pero son de mala calidad y, por lo tanto, no son efectivas y, en tercer lugar, el ojo seco mixto, “que combina aspectos de los dos”, dice Galperin.El ojo seco se presenta cada vez más en edades tempranas. “Un chico de 3 o 4 años puede referir síntomas como ardor, molestias, enrojecimiento, parpadeo frecuente; puede decir que está cansado o tiene sueño —advierte el doctor Aguilar—. La exposición a las pantallas durante horas tiene mucho que ver y, si no se lo maneja a tiempo, puede impactar en la salud de la córnea, que actúa como el ‘limpiaparabrisas’ de nuestros ojos: si funciona ‘en seco’, sin la humedad que hace falta, va a raspar, causar lesiones y hasta puede generar disminución visual”.Aguilar advierte también que, como las pantallas imitan la luz solar, alteran la producción de la hormona melatonina, que regula el ritmo sueño-vigilia. “El otro problemón desde temprana edad es que inducen la producción de miopía: estimulan el ojo para su desarrollo de forma longitudinal, y un ojo alargado es un ojo miope", explica. "La exposición a las pantallas durante horas tiene mucho que ver y, si no se lo maneja a tiempo, puede impactar en la salud de la córnea", destaca AguilarBBC MundoAbuin coincide con la presencia de sintomatología en niños y advierte que un aspecto muy importante es que los chicos sigan una dieta con suficiente aporte de vitamina A, que protege la córnea y las membranas del ojo. “Hoy se come mucho ultraprocesado y eso disminuye el aporte vitamínico. La vitamina A está presente en verduras y frutas, en especial, zanahoria, espinaca, calabaza. Deben incluirse en su dieta.”Problemas y solucionesUn aspecto importante a tener en cuenta es cómo se calefaccionan los ambientes. “La peor opción, tanto para enfriar como para calentar, es la climatización por aire acondicionado, porque quita la humedad, y es aún peor si el aire se dirige hacia el rostro o los ojos”, describe Aguilar. Tampoco recomienda los sistemas a gas que no se vinculan con el exterior, es decir, los que no son de tiro balanceado, porque consumen oxígeno y reducen la humedad. Ocurre lo mismo con los radiadores eléctricos, mientras que la losa radiante y los radiadores de agua tienen un impacto mínimo. “Cuando no es posible humidificar los ambientes, se pueden usar los humidificadores: son seguros y no consumen oxígeno”, explica. Las gotas oftálmicas, que son lágrimas artificiales, constituyen el tratamiento de elección para el ojo seco. “Pero no cualquier gota —advierte Galperin—. No todas cumplen la misma función. Lo ideal es usarlas de 3 a 4 veces por día. Hasta hace un tiempo todas las medicaciones oftálmicas venían con conservantes. Eso hizo que quienes las usaban durante décadas tuvieran alergias y reacciones adversas. Hoy existen gotas sin conservantes, pero son más costosas, aunque se venden bajo receta y entonces es posible obtener descuentos”. Las gotas, dice el especialista, no deben compartirse y lo ideal es mantenerlas en su caja original para evitar que se contaminen.Cuando el ojo seco presenta características más severas, se ponen en marcha otras opciones terapéuticas. “El suero autólogo, que se obtiene de la sangre del individuo afectado, es un líquido transparente sin conservantes y biocompatible. Está restringido a los ojos secos muy severos, habitualmente asociados a enfermedades sistémicas”, afirma el especialista.Diagnosticar para saber Abuin añade que el diagnóstico parte de un buen interrogatorio, en el que se debe consultar si los síntomas son peores por la mañana o por la noche y si la luz los afecta. “Alguien puede ver bien, pero la mala calidad de la lágrima hace que la imagen se enturbie. El film lagrimal tiene distintas capas: una lipídica u oleosa, que evita la evaporación; una acuosa, que limpia el ojo, y otra mucosa o mucinosa, que hace que la capa acuosa se ‘sujete’ a la córnea. Para saber si el paciente tiene la cantidad adecuada de lágrimas, es posible realizar un test en consultorio: el Test de Schirmer”, detalla. “El ojo seco es una enfermedad en sí misma —puntualiza el doctor en medicina Alejandro Aguilar, médico oftalmólogo especialista en enfermedades de superficie ocular y fundador y expresidente de la SASO—. Pero cuando, aun tratado, no mejora, debemos sospechar la posibilidad de que sea indicador de otras afecciones en las que el ojo seco puede ser la primera expresión visible. En esos casos, el oftalmólogo podrá indicar estudios más profundos y/o interconsultas con médicos de otras especialidades”. “Cuando el ojo seco se asocia a rosácea, una enfermedad inflamatoria de la piel que se manifiesta en el rostro e incide en la menor producción de esa sustancia oleosa que elaboran las glándulas de Mebonio, una alternativa de tratamiento es la luz pulsada . En esos casos, los bordes de los párpados están muy rojos y se procura liberarlas o drenarlas para que expriman su contenido y se evite así la evaporación de las lágrimas”, afirma Galperín. “Para el síndrome de Sjögren y algunas enfermedades autoinmunes muy sintomáticas, se utilizan tapones de silicona o hidrogel para el punto lagrimal, que funcionan como la ‘rejilla’ del ojo: si se tapa, hay más volumen de agua por minuto y la lágrima dura más”, añade Emiliano López. Los usuarios de lentes de contacto, coinciden los oftalmólogos, no deben utilizarlos el día entero y tienen que limpiarlos con los productos adecuados.La regla del 20 es una medida sencilla de poner en práctica y puede ayudar a mejorar los síntomas: cada 20 minutos de pantalla, las personas deberían pasar 20 segundos mirando hacia otro lado y, si es posible, a 20 metros de distancia. Los olvidadizos o distraídos pueden beneficiarse de la tecnología, por ejemplo, aplicaciones que recuerdan cuándo parpadear.Salud

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