"Nunca me pasó algo tan fuerte": tras los despidos, Plantium, en situación crítica, acordó el pago a empleados y busca reinventarse

"Nunca me pasó algo tan fuerte": tras los despidos, Plantium, en situación crítica, acordó el pago a empleados y busca reinventarse

La crisis de la industria de maquinaria agrícola sumó un nuevo capítulo con el fuerte ajuste de Plantium y Gentec, dos empresas del mismo grupo vinculadas al desarrollo de tecnología para el campo que el último viernes 30 de octubre despidió a un centenar de trabajadores en Villa Constitución y Rosario. La planta santafesina cerró transitoriamente sus puertas, mientras su presidente, el ingeniero agrónomo Jorge Gentili, de 80 años, aseguró que intentará sostener la actividad con una estructura mucho más reducida. Ante esto, los trabajadores decidieron quedarse en la planta y mantener una vigilia durante el fin de semana, sosteniendo que, además de los despidos, la firma adeuda más de tres meses de salarios, aportes jubilatorios y la cobertura de obra social. Sin embargo, este martes 3 de noviembre, tras un acuerdo de pagos al que se llegó en una reunión mantenida ayer con el Sindicato de Comercio, el gremio aceptó abandonar la planta y la empresa podría retomar sus actividades.“Llegué a un límite que no puedo más, ya no puedo seguir”, reconoció Gentili al explicar una situación financiera que, según afirmó, se volvió insostenible después de dos años de caída de la demanda y varios meses de endeudamiento para afrontar los salarios y los gastos operativos.El recorte comprende unos 80 puestos en Villa Constitución y otros 20 en el centro de desarrollo de Rosario. El empresario proyecta conservar entre 60 y 70 trabajadores para atender a los clientes, brindar servicio técnico, suministrar repuestos y continuar con los proyectos de ingeniería. "Plantium es una empresa de tecnologías e innovación para la agricultura de precisión. Este tipo de empresas sino tienen nuevas generaciones de productos dentro de los próximos cinco años quedan afuera, más con con el avance de la IA. Más o menos en 2017/18 diseñamos tres proyectos que considerábamos avanzados: un sistema de siembra a altas velocidades de 12/14/16/18 kilómetros por hora con altísima precisión, un sistema de pulverización selectiva con IA y un sistema robótico. Todo estos desarrollos se terminaron a fines del 2025, con una inversión millonaria", repasó Gentili en diálogo con Clarín Rural.Luego, explicó, "por la sequía del último trimestre del 2023 y el primero del 2024, el año fue de pérdidas, terminándonos de consumir a fines del 24 los últimos ahorros". Por eso, el empresario comenzó 2025 endeudándose, "creyendo que iba a ser un año neutro, pero el aumento de las tasas del segundo trimestre fueron muy perjudiciales". En 2026, con una cosecha récord, "también creíamos que remontaríamos y no ha sido así", lamentó Gentili. Con este derrotero, Plantium llegó al último día de octubre enviando los telegramas de despido. "Ahora estamos reduciendo personal para ajustarla a la demanda actual. Tenemos productos de mucho contenido tecnológico y cuando esto se reactive volveremos a tomar personal", sostuvo el presidente de la firma.Gentili apuesta a seguir adelante. "Plantium no cierra, se reinventa", afirmó. "En unos meses cumpliré 80 años, nunca me pasó algo tan fuerte pero estoy preparado porque desde 1972 en que me recibí de ingeniero agrónomo he vivido en nuestra Argentina como en una montaña rusa", sostuvo."Yo también me he equivocado, lo que uno transita es responsabilidad nuestra, con una aclaración, que es increscendo según el orden jerárquico", expresó Gentili.Consultado sobre la relación con el personal, el presidente de Plantium destacó: "Hace 15 años que las empleadas que van a ser madres tienen 5 meses de licencia cuando la ley dice 3 meses, al papá le damos 1 mes en lugar de 3 días. El día de su cumpleaños no vienen y cobran. La mayoría trabajan hace más de 4 años 40 horas semanales en lugar de 44". Ayer, en una reunión con el Sindicato de Comercio que representa a los trabajadores, la empresa llegó a un acuerdo: "Hemos arreglado una suma a depositar hoy (por el 2/11), al final de noviembre y en diciembre, con esto desocuparían la empresa este martes 3", contó el empresario.De la innovación a la crisis financieraPlantium nació en 1996 en Villa Constitución y se especializó en agricultura de precisión y automatización. Desde 2002 orientó su actividad a la electrónica aplicada a la maquinaria agrícola, con desarrollos como monitores de siembra, pilotos automáticos y sistemas de gestión de datos. En 2022 inauguró un centro de investigación y desarrollo en Rosario, con profesionales dedicados a proyectos de inteligencia artificial y robótica.Uno de sus productos más destacados es OCUWEED, un sistema de pulverización selectiva que permite identificar las malezas y aplicar herbicidas de manera localizada, en lugar de tratar toda la superficie. La compañía también desarrolló tecnología para sembradoras de alta velocidad y trabajaba en un robot agrícola con inteligencia artificial.El grupo se complementa con Gentec, una firma proveedora de componentes y equipamiento electrónico para fabricantes de maquinaria agrícola de la Argentina y Brasil. Entre sus clientes se encontraban Metalfor, Pauny y AGCO, aunque Gentili afirmó que esta última dejó de comprarle productos.La relación entre ambas compañías también incidió en la crisis: mientras Gentec enfrentaba problemas de cobranza, Plantium registraba dificultades para vender y no podía sostener financieramente a su empresa vinculada.Los factores que precipitaron el ajusteGentili ubicó el comienzo del deterioro en 2024, cuando empezó a caer la demanda. La situación continuó durante 2025 y se agravó en 2026, pese a las expectativas de que una cosecha abundante impulsara la compra de maquinaria y tecnología.El empresario esperaba que la participación en las megamuestras del campo Expoagro y AgroActiva reactivaran los negocios, pero, según contó, las ventas no alcanzaron los niveles necesarios. Mientras aguardaba una recuperación, siguió tomando deuda para mantener la estructura y pagar los salarios.A eso se sumaron los problemas de sus compradores. Según detalló Gentili, Metalfor acumuló alrededor de $500 millones entre cheques rechazados y saldos impagos en cuenta corriente. También mencionó dificultades financieras en Pauny.La competencia de productos importados, especialmente de origen chino, es otro factor señalado por trabajadores y representantes gremiales. La combinación de precios más bajos, dificultades de financiamiento y menor inversión en equipos nacionales complicó la posición de una empresa que había apostado por desarrollar tecnología propia.“Hace tres años que el campo no funciona”, sostuvo Gentili en declaraciones a los medios. El empresario argumentó que los ingresos de los productores no crecieron al ritmo de sus costos y que la rentabilidad disponible para renovar equipos fue menor a la esperada.La búsqueda de una salida y el conflicto laboralAntes de avanzar con los despidos, Gentili afirmó que intentó vender las empresas y conseguir inversores, pero ninguna de las alternativas prosperó. También había apostado a que la actividad comercial se recuperara durante los meses posteriores a la cosecha.El envío de los telegramas de despido, mientras todavía se discutían retiros voluntarios, profundizó el conflicto con los trabajadores y el sindicato. La representación gremial reclamó la reincorporación de los despedidos y garantías para el pago de las indemnizaciones. También advirtió que parte del personal había aceptado negociar retiros voluntarios con la expectativa de preservar la continuidad de la empresa.Gentili, por su parte, sostuvo que los telegramas fueron cursados sin invocar una causa individual y manifestó su intención de pagar las obligaciones cuando la situación financiera lo permita. “Ojalá pueda remontar la empresa y pagarle a todo el mundo”, expresó al momento. En el acuerdo logrado ayer, lunes 2 de noviembre, con el Sindicato de Comercio, se establecieron finalmente fechas de pago para las deudas y los trabajadores abandonaron la planta que ocupaban desde el viernes 30 de octubre, cuando llegaron los telegramas y se encontraron con las puertas cerradas.Un futuro abierto La apuesta del empresario es "reinventarse", reformular el negocio y conservar una base de ingeniería y servicio que permita retomar el crecimiento si mejora el mercado. Gentili afirmó que hay desarrollos tecnológicos en condiciones de avanzar.El desafío será sostener esos proyectos, recuperar clientes y competir con equipos importados en un mercado golpeado por las restricciones financieras y la caída de la inversión, con una estructura mucho menor.

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