Messi y Cristiano Ronaldo, el artista y el goleador: dos maneras de conquistar el mundo y decir adiós

Messi y Cristiano Ronaldo, el artista y el goleador: dos maneras de conquistar el mundo y decir adiós

Tan paralelas fueron las carreras de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo que parecen espejadas. Dominaron el fútbol de la última década y media en los equipos en los que jugaron y en sus selecciones, a las que los dos, con días de diferencia, les dijeron adiós. Como para hacer el chiste: "Yo hago ravioles, ella hace ravioles". Claro que los ravioles de Messi tuvieron el encanto de la despedida del niño bueno, mientras que Cristiano se acaba de ir de Portugal luego de abandonar la concentración y pelearse con el técnico Jorge Jesús.Cristiano es dos años mayor. Nació en febrero de 1985; Leo vio la luz en Rosario en junio de 1987. Sus estrenos con las camisetas nacionales tienen más o menos la misma distancia. El luso debutó con Portugal el 10 de agosto de 2003, en el 1-0 ante Kazajistán, y Messi lo hizo el 17 de agosto de 2005, en aquel recordado amistoso contra Hungría en Budapest, donde fue expulsado antes de cumplir un minuto en la cancha.Distintos y en competencia permanente, algo que nunca negaron. "Él me hizo mejor jugador", dijo alguna vez Cristiano sobre Messi. Leo siempre elogió a Ronaldo, pero evitó declaraciones que los pusieran en un ring. Uno fue un tremendo goleador. El otro, un crack. Los dos, exitosos, populares, mediáticos e imprescindibles en todos los equipos en los que actuaron y, por supuesto, en sus selecciones.Cristiano hizo 146 goles en 234 partidos con la camiseta portuguesa. Lionel marcó 126 en 208 encuentros. El portugués convirtió 20 goles más, pero también jugó 26 partidos más. Con una Selección Argentina más poderosa que la portuguesa durante esta década y media gloriosa, Leo fue campeón mundial y dos veces de la Copa América; Cristiano se llevó una Eurocopa y dos Ligas de Naciones. Entre los dos sumaron 13 Balones de Oro: ocho de Leo y cinco de Ronaldo.Números, datos, estadísticas que a veces dicen mucho. Y a veces no dicen demasiado. A Messi, claro está, habrá que agradecerle que hizo posible la transformación del fútbol en algo parecido al arte. Y a Cristiano, cada uno de sus goles, con cada camiseta, y el aliento retenido en la tribuna cada vez que se preparaba para rematar. Y sus berrinches. Y sus poses de pavo real, más cerca de una estrategia de marketing que de una personalidad auténtica.Hay un detalle bien futbolero. Bien folclórico. Eso que a los hinchas argentinos nos encanta. Se fue Messi de la Selección Argentina y, al rato, se fue Ronaldo de la portuguesa. "¿Ves que quiso imitarlo en todo?", se dice socarronamente por ahí. "Yo hago ravioles, él hace ravioles".Los dos fueron excelentes cocineros y siempre dejaron la mesa preparada. Hay que inclinarse ante Messi por todo lo que hizo con la Albiceleste. Y ante Cristiano por su carrera con Portugal. Y a los dos, cada uno en la cabecera de una mesa imaginaria, saludarlos por el fútbol que nos dieron durante más de veinte años.Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de ClarínQUIERO RECIBIRLOLionel MessiCristiano Ronaldo

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