La hemos visto crecer ante las cámaras, llegar a las pantallas cuando todavía era adolescente y sumar premios y buenos papeles sin desaparecer nunca del universo del cine español. También la hemos visto enamorarse, construir una pareja estable y tener una vida propia más allá de la profesión. Sus amigos, su pareja y en definitiva su familia han pesado siempre más que la ambición de internacionalizar su carrera. Y, lo tenemos ante nuestros ojos, le ha ido muy bien. Es probable que esté en uno de los mejores momentos de su vida, con nuevos proyectos, reconocimientos y las ideas bastante claras sobre lo que merece la pena y lo que no. Maribel Verdú atraviesa uno de sus mejores momentos profesionales y personales. Estrena La Furia y reivindica una vida en que sus afectos han estado por encima de la ambición. Imagen de Nivea, también defiende una belleza natural y una forma respetuosa de cuidarse.Su imagen cotiza al alza en el universo de la belleza. Representa una forma de entender el paso del tiempo sin abandono, pero tampoco demasiados retoques ni dramas. Nos encontramos con ella mientras celebra lo nuevo de Nivea, la marca de la que es embajadora, y el éxito de la nueva temporada de La Furia (dirigida por Félix Sabroso). La serie aborda, con humor e ironía, una emoción que no siempre se ha permitido expresar a las mujeres.¿Cree que acabamos de empezar a permitir que una mujer pueda sentir furia?Totalmente. Históricamente, si una mujer mostraba enfado o rabia, se la tachaba enseguida de «histérica» o desequilibrada, mientras que en un hombre se interpretaba como carácter, firmeza y liderazgo. Por fin estamos derribando la imposición de tener que ser siempre dóciles, sonrientes y complacientes. La furia es una emoción humana legítima que, bien encauzada, sirve de motor para poner límites y transformar las cosas; este personaje es furia en estado puro. Me encanta haberle dado vida.¿Qué otros sentimientos han estado vetados a la mujer?La ambición sin complejos, el egoísmo sano de priorizarse una misma sin sentir culpa, y el deseo sexual libre y desinhibido. También el fracaso o la tristeza sin edulcorar. Durante generaciones se nos ha exigido sostenerlo todo con una serenidad intachable, y liberarse de esa exigencia es el verdadero cambio: permitirse sentir, cambiar y cuidarse desde la autenticidad.¿Cómo elige ahora mismo sus personajes? ¿Se están escribiendo buenas historias?Elijo buscando proyectos que me supongan un desafío o me despierten curiosidad real. Necesito un guion sólido y, sobre todo, coincidir con un equipo humano con el que dé gusto trabajar.Desde que empezó, ¿ha notado una mejora en la profundidad a la hora de crear personajes femeninos?Es verdad que hoy las mujeres en el cine tienen más aristas, contradicciones, arrugas y deseos complejos; son personajes más completos y reales. La madurez por fin se retrata con mayor dignidad, en parte porque las historias las escriben y las dirigen mujeres.Para muchas personas es un ejemplo de libertad. Se ha permitido seguir sus propios deseos y necesidades. ¿Se ve así a si misma?No me considero referente de nada, pero sí he procurado ser dueña de mis pasos, con sus aciertos y sus fallos. He aprendido a decir «no» sin remordimientos cuando algo no encajaba con mis valores, a cuidar mi bienestar y a desprenderme de la necesidad de aprobación ajena. Para mí la libertad es decidir activamente sobre tu vida y tu cuerpo, sin dejar que factores externos dicten tus decisiones.Intuimos que entre la posibilidad del éxito internacional y los afectos —difíciles de conjugar— ha elegido lo segundo. ¿Diría que es así?Sin duda alguna. Mi oficio me apasiona, pero mi verdadero refugio es mi vida privada: mi pareja, mis amigos, mi familia y mi cotidianidad. Nunca he estado dispuesta a hipotecar mis afectos ni mi tranquilidad personal por una alfombra roja o por perseguir una carrera fuera a cualquier precio. Los reconocimientos pasan; lo que permanece y te cuida son tus afectos reales.En Instagram publica fotos con su pareja, y celebra tantos años de bonita relación. Un logro que solo alcanza una minoría. ¿Cuál diría que es la clave de una pareja que sigue eligiéndose pasados los años?El respeto mutuo, la admiración, el espacio individual de cada uno y, sobre todo, reírse muchísimo juntos. Las parejas vivas evolucionan con el tiempo, y la clave está en renovar la complicidad día a día, con generosidad y sin afán de posesión.Es defensora de una belleza natural, de que no retoquen las fotos. ¿Cómo ha conseguido escapar de la tiranía de los estereotipos de belleza femenina?Aceptando el paso del tiempo con naturalidad y humor, pero también con ciencia inteligente. No tiene sentido pelearse contra la biología; la madurez aporta una serenidad y una fuerza increíbles. Quiero reconocerme en el espejo y en las fotos, conservar la expresividad de mi cara para poder actuar y mostrar quién soy. Mis arrugas son el reflejo de lo que he vivido, y cuidarlas con cosmética buena es cuidarme a mí misma sin trampas.Vivimos un momento social complicado. ¿Cómo ve el clima político actual?Con inquietud por el exceso de polarización y ruido. Se echa en falta la capacidad de escuchar al que opina distinto, de buscar acuerdos constructivos y de pensar en el bienestar colectivo con empatía.¿Cómo imagina un mundo mejor?Un mundo con servicios públicos sólidos, educación de calidad, respeto real por el medio ambiente y donde la empatía y los cuidados ocupen el lugar central frente al individualismo.¿Qué hace en un día de su vida cuando no está trabajando?Me despierto sin prisas, desayuno leyendo, doy un buen paseo, comparto tiempo con amigos y cierro el día con una buena película y el teléfono apagado.Un deseo por cumplir...Conservar intactas la curiosidad, la salud y la ilusión por seguir disfrutando de la vida rodeada de la gente que quiero.Coché Echarren
Maribel Verdú, 56 años: “No tiene sentido pelearse contra la biología; la madurez aporta una fuerza increíble”
Full Article
Original Source
Read the full article at Clarin →KhanList aggregates and links to publicly available news content. We do not host full articles from third-party sources. Always verify important information with original sources.