María Trabuchi, arquitecta: "Compré un piso de 42 m² de 1876, tiré todos los tabiques y empecé la obra desde cero"

María Trabuchi, arquitecta: "Compré un piso de 42 m² de 1876, tiré todos los tabiques y empecé la obra desde cero"

Transformar por completo una vivienda antigua es un desafío que cualquier arquitecto acepta con ganas y determinación. Es una manera de dejar su impronta en una obra que, gracias a su talento, se convertirá en una casa adaptada a los nuevos tiempos, con las comodidades que eran impensables en otra época.En Barcelona, el Clot es uno de los barrios con más historia de la ciudad. Al nordeste del centro, es más familiar y tranquilo que el Barrio Gótico o el Born, casi siempre llenos de turistas. Allí destacan un mercado modernista de fines del siglo XIX y La Farinera del Clot, una antigua fábrica convertida en centro cultural.Hasta allí llegó, en 2023, la arquitecta argentina María Trabuchi, que había realizado un máster en diseño gráfico en el BAU, centro universitario de diseño de Barcelona, luego de obtener su título profesional en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Rosario.En 2020, Trabuchi ingresó en el Estudio Dott, que entonces abría una filial en Barcelona luego de varias décadas en Rosario. Eugenia Gatti, hija de la creadora del estudio, se asoció con Trabuchi y, según afirma, obtuvo una experiencia profunda en la transformación de espacios y desarrollo de proyectos. En 2025, regresó a la Argentina para fundar Trabuchi Studio.“Un laboratorio personal”Uno de los proyectos más destacados de Trabuchi en Barcelona ha sido Carpe Diem, que consistió en transformar un apartamento del barrio del Clot. "Compré un piso de 42 m² de 1876, tiré todos los tabiques y empecé la obra desde cero", explica en un video que compartió en sus redes sociales.Al visitar el apartamento por primera vez, la arquitecta constató que había sufrido reformas anteriores que ocultaban parte de su estructura original. Los pisos estaban cubiertos con baldosas de porcelana modernas, había un falso techo y las divisiones interiores reducían el ingreso de luz natural.Junto con Gatti, decidió derribar todos los tabiques. Así, descubrieron elementos arquitectónicos de gran valor, como vigas de madera y una bóveda que aportaban un estilo histórico. Lo bautizaron Carpe Diem porque “el proyecto tenía que ver con los deseos cumplidos, con el disfrute de cada día, con habitar el alma, con ciclos que se cierran y otros que se abren”, según describe el sitio del estudio."Para mí, Carpe Diem fue un laboratorio personal en el que pude experimentar con materiales y soluciones que normalmente no podemos probar en los proyectos de nuestros clientes", cuenta Trabuchi.Ahora, el apartamento presenta un espacio abierto con una gran ventana con vistas despejadas orientada al sudoeste por donde ingresa abundante luz natural. Después aparece otro espacio intermedio seguido de la cocina donde hay armarios, lavadero y una heladera integrada que funciona como distribuidor hacia el baño, una pequeña habitación de huéspedes y la habitación principal.Agrega que “el suelo liso de microcemento unifica todos los espacios y ayuda a que la inclinacion de los muros medianeros resulte imperceptible, a la vez que aporta minimalismo y sensación de amplitud”.“En los armarios combinamos chapa de roble y lacados en un tono blanco roto y en el baño las paredes se revistieron con alicatados tipicos de la zona del Emporda en Costa Brava de similares tonos a los muebles pero con un acabado brillo para lograr un estilo Vintage Minimal”.

Original Source

Read the full article at Clarin →

KhanList aggregates and links to publicly available news content. We do not host full articles from third-party sources. Always verify important information with original sources.