En la AFA creen que lo van a convencer, como cuando lograron torcerle el brazo a finales de 2023. Saben que el mismo Lionel Scaloni dejó una hendija al adelantar que al menos seguirá hasta diciembre. Que se calmen las emociones… que se le pase. ‘Chiqui’ Tapia lo necesita: es su blindaje. La selección es lo único que marcha bien en su reino de la podredumbre. Si Scaloni estaba decidido, lo comunicaba el mismo domingo. Como hizo José Pekerman tras la eliminación en Alemania 2006: concurrió a la conferencia de prensa y se despidió. Julio Grondona nunca se lo iba a perdonar. Scaloni presiente que debe irse, pero teme que sea un impulso. Por eso necesita reflexionar para confirmar sus sensaciones. Quiere saber si está dispuesto a empezar de nuevo. Porque a diferencia de Qatar, continuar significaría empezar casi de cero. Hoy no se imagina a la altura de una nueva travesía. “Siento la necesidad de pensar porque no sé si voy a poder hacer algo tan grande como esto”, anticipó. La Copa del Mundo queda atrás, la medalla plateada en el pecho y el gesto pensativo en Lionel ScaloniDAN MULLAN - GETTY IMAGES NORTH AMERICAY agregó: “La idea es relajar y parar un poco. Este es un lugar espectacular, soñado. Ojalá haya gente que tenga la oportunidad de estar. Cualquier argentino desearía estar. Ha sido un placer estar acá. Un orgullo. Ni en mis mejores sueños lo había pensado”. En términos ciclísticos, que tanto lo movilizan: hoy prefiere mirar el Tour de France y ya no volver a trepar Col de la Loze, una de las cimas más exigente de la tradicional prueba, que conecta Méribel con la vecina estación de esquí de Courchevel. Al margen de la conferencia de prensa oficial, todavía en los pasillos del estadio de Nueva Jersey, se permitió una frase mucho más contundente: “Es hasta diciembre y después seguramente corte”. Si lo apuran, se va. Tapia es astuto, no lo presionará, y enseguida desplegó el operativo seducción desde un posteo: “Gringo, sos inmenso. Estamos orgullosos de tu trabajo, de tu entrega y de tu amor por esta selección”.La Copa del Mundo, antes de pasar a las manos de España, testigo del abrazo entre Chiqui Tapia y Lionel Scaloni el domingo pasado en New JerseryAFAScaloni se ganó el derecho a elegir. No tiene rivales, porque entre sus méritos selló las grietas. Tapia, y vale reiterarlo, lo necesita, y el afecto popular lo arropa. Antes de Qatar, tras un 3-0 a Jamaica en Nueva Jersey, Tapia anunció: “Me enorgullece contarles que hemos arreglado la continuidad de Scaloni como DT de la selección hasta el Mundial 2026. Seguimos apostando al proyecto integral de selecciones”. Y remataba: “¡Hay Scaloneta para rato!”. Todavía no era tan simple, pero la verdad es que eso ocurrió. De hecho, Scaloni deslizaba: “Tengo ganas de seguir. ¿Quién no quiere hacerlo en la selección? Está todo encaminado, hay cosas por aceitar, pero las ganas y la predisposición están. Y más con un grupo que se brinda de esta manera”.Esa es una de sus intrigas: el grupo. Los jugadores, aunque se expresaron de manera extensa en sus redes, no tomaron posición y por ahora eligieron agradecerles a los hinchas. Tras la final en Qatar, cuando Tapia recibió un cheque de 10 millones de dólares de parte de la Conmebol, ‘Dibu’ Martínez, en clave bromista explotó: “¡Usalos para renovarle el contrato a Scaloni!”. E inmediatamente atronó "¡firma el contrato la p... que te p…!”. Síntesis de la empatía que lograron el entrenador y el plantel. Ese puente está a salvo, aún entre licencias de gestión, pero muy lejos de tantas teorías conspirativas que han sido las vedetes del Mundial. Scaloni y Messi se conocen desde 2005... Y ya son muchos años juntos en el día a día de la selección, desde 2017, cuando el técnico trabajaba con SampaoliNatacha Pisarenko - APPero para volver a empezar, los generales habrán pasado a retiro. ¿Ventaja o desventaja? Bueno, también entrará en el análisis de Scaloni. Pero con el horizonte en el Mundial del centenario, varios de sus incondicionales, en los que creyó en el Mundial hasta la extenuación, no estarán. Retirado de la selección Otamendi, en 2030, ‘Dibu’ Martínez y Tagliafico tendrían 37 años, y De Paul y Paredes, 36. El almanaque es inapelable. Y faltará Lionel Messi –a lo sumo podría permanecer al principio de un nuevo ciclo-, con todo lo que representa en liderazgo y cohesión. La sociedad Scaloni-Messi es en gran medida la explicación del todo. Contar con un capitán legendario, con una leyenda en el vestuario, es una bendición para cualquier entrenador porque domestica y subordina los egos. A Enzo Fernández, con 29 años, y a Julián Alvarez, con 30, los espera el próximo Mundial, claro. Luego, entre los 31 y los 33 años se encontrarían Cuti Romero, Lisandro Martínez, Molina, Mac Allister, Lautaro, Montiel… Sus presencias, o la de algunos de ellos, debería estar compensada con el avance y el protagonismo de la nueva generación. A la que no le dio lugar Scaloni en este Mundial por razones que, como no ha explicado, podría inferirse que no los encontró a la altura. Permanecer significa refundar, Scaloni lo sabe mejor que nadie. Con todo el desgaste emocional que reclamará la misión. Mundial 2026Selección argentinaLionel Scaloni
Lionel Scaloni quiere mirar el Tour de France y no volver a trepar la cima de Col de la Loze
Full Article
Original Source
Read the full article at Lanacion →KhanList aggregates and links to publicly available news content. We do not host full articles from third-party sources. Always verify important information with original sources.