Las peleas en el Gabinete por el freno económico y los informes de Wall Street

Las peleas en el Gabinete por el freno económico y los informes de Wall Street

La difusión de los malos índices de actividad económica recalentó la interna de fondo que tiene el Gabinete: la discusión sobre el plan económico. El Indec confirmó algo que todo el mundo espera: Argentina ya está en recesión.El enfriamiento ocurrió a partir de abril; exactamente después de que Caputo pronosticó que Argentina iba a vivir “los mejores 18 meses de las ultimas décadas”.El blooper calentó la pelea. En un rincón está el ala política, que conduce Karina: reclaman que Toto precise cuándo va a derramar el modelo. Para este grupo – no para Milei – Toto dejó de ser intocable.Militan en ese núcleo la propia Karina, Martín y Lule Menem. Pato Bullrich también tira dardos: “La gente vota economía y hay que llegar holgados a fin de mes”.Diego Santilli hace malabares. Opera para Karina, pero no le suelta la mano a Toto. El “Colo” necesita del ministro para pactar un demorado acuerdo con los gobernadores. Por eso, intentó el inflador anímico: “Este modelo es como el Tesla, porque vuela”.Lo afirmó sin ruborizarse . Fue antes de que se conociera que fue un fiasco de Elon Musk: hay que preparar el auto 7 horas, para que solo vuele 6 segundos.Federico Sturzenegger está en el otro extremo de Caputo. Su deseo es profundizar el ajuste a rajatabla y lo acusa de la actual falta de resultados. Pero “Sturze” está solo en su cruzada: no lo quiere nadie en el Gabinete.Los “Totoboys” atajan todas las pelotas y se defienden con un certero contragolpe, acusando al ala política de meterle ruido al programa con sus desaguisados y así calentar el riesgo país.Ayer ocurrieron ambas cosas. El Indec confirmó el enfriamiento económico y, encima, el índice del JP Morgan volvió a perforar los 700 puntos. Toto pide paciencia. Ya genera bromas su famosa frase en el Gabinete: “Hay que aguantar”.También el ministro – en las reuniones con banqueros – se defiende y dice que tiene una batería de medidas, pero es Milei quien no quiere apartarse del dogma.Toto estaría a la espera de un documento salvador. El JP Morgan prepara un nuevo informe – que se difundirá a la brevedad –el cual dirá dos cosas centrales.Primero la buena: que el estancamiento terminó en septiembre y que desde octubre existe una leve recuperación. Pero también afirmará que el crecimiento anual será muy exiguo, apenas superior al 1 %.La economía hoy crece a solo un cuarto que hace un año. Es un tema clave en los informes de Wall Street, cuyos textos fogonearon la suba del riesgo argentino.El salto de esta semana ocurrió cuando circuló un informe confidencial de una prestigiosa firma recomendando tener cautela con bonos de Argentina. Se trata de Bank Credit Analyst, conocido como BCA. Esa casa de inversión elaboró un “Research” inquietante.La consultora es una de las más viejas y respetadas del mundo. Nació en 1949 en Montreal. El trabajo lo redactaron Max Malak y Arthur Budaghyan. Su título es alarmista: “Argentina, a tomar ganancias”.Ese documento fue muy comentado entre los “lobos” de Wall Street. Clarín anticipó en agosto los cinco motivos que inquietan a los “tiburones” de Manhattan.Primero, el aumento de la tasa de interés del Tesoro. La guerra con Irán llevó a Scott Bessent a recalentar el costo del dinero internacional.Segundo, fue el error de los “Totoboys” de no emitir deuda, cuando el riesgo país tocó los 400 puntos.En Manhattan no comprenden ese capricho. En sus charlas con el FMI, el viceministro Jose Luis Daza confesó que fue Milei quien frenó a Caputo ir al mercado .El tercer factor está vinculado a que el programa financiero de Toto no convence en el exterior. En otras palabras, en Wall Street los “lobos” dicen que Argentina tiene US$ 15.000 millones para asegurar el 2027.Encima, cayeron como una bomba las enloquecidas cifras de la “Bazooka” que anunció Milei. En dos semanas, la dupla Mile-Caputo anunció montos disímiles y exorbitantes.Caputo afirmó que la “bazooka” tenía US$ 50.000 millones. Un par de días después en EE.UU., Milei afirmó que eran US$75.000 millones y – solo tres días después Javo afirmó que ese monto era casi el doble: US$ 125.000 millones. El desprolijo mensaje recalentó las dudas. Cifras con diferencias monumentales. El cuarto motivo que alarma en Wall Street es el parate productivo. En los centros urbanos -desde hace un año - la economía tiene pulmotor.En la UIA la cuestión ya generó cortocircuitos. Hay malestar por la pasiva actitud de Martin Rapallini frente a la caída fabril.El martes, la reunión de cúpula fue un fiasco. Rapallini no quiere elevar la voz para que los ministros vayan a la Conferencia Industrial: Toto y el Colo – por ahora - confirmaron.Los “lobos” tienen un diagnóstico: con esta anemia productiva se complica la reelección de Milei.Nadie fue reelecto con recesión. Los banqueros consumen las encuestas. Uno de ellos tiene un “monitoreo” político diario. En todas, el Presidente no levanta.El quinto motivo por el cual se venden bonos argentinos está asociado a esas encuestas: existe temor sobre la continuidad del modelo.En otras palabras: hay miedo que se repita el sacudón del 2025, previo al salvataje de Bessent.La cuestión genera ruido en el “círculo rojo”. En esos despachos se insiste con la candidatura de Patricia Bullrich. Hasta dicen que su compañero de formula – su vice - podría ser un actual ministro.Pato se sigue posicionando: “Estoy preparada para ser Presidenta”.El tema altera a los hermanos Milei. El Presidente vino de una gira inexplicable y vivió días de furia en España: no le salieron las cosas. Igual, su preocupación está en Washington. Hay – sin duda -un apoyo fuerte y global a la Casa Rosada, pero en las últimas semanas hubo mucha turbulencia.Milei viajó a EE.UU. y no tuvo foto con Donad Trump y tampoco con Marco Rubio.El jefe del Departamento de Estado envió a Christopher Landau. Su misión tuvo que ver con aclarar los “ruidos”.Washington cuestiona las promesas que Milei no cumplió. Son de todo tipo y una de ellas claves: el Presidente había prometido moderación y cambios políticos en su gobierno que nunca ocurrieron.Encima, Karina se fortaleció. Ahora es “el Pibe” Caputo quien está en el ojo de la tormenta. Su proyecto de “Defensa Nacional” incluye una suerte de cambios incompatibles con la democracia: sanciones indiscriminadas a las “multi”, superpoderes a funcionarios, eliminación de garantías judiciales y persecución al periodismo.Landau vino a Buenos Aires para aclararle en persona al canciller Pablo Quirno y al mentor Santi Caputo que las sanciones previstas pueden afectar a bancos de EE.UU. y hasta a Starlink, la empresa mimada de Elon Musk.El Pibe está a full con otra cosa. Organiza la fiesta que hoy hará la Fundación Faro, el think tank libertario.Hasta anoche Santi quería que su tío Toto hablara en la comida. Sería como un “telonero” de Milei. Se espera una nutrida concurrencia: muchos empresarios beneficiados por el RIGI, petroleros, automotrices, mineras y los habituales aplaudidores.La doble función – Caputo, Milei – obedece a una cuestión económica: la mesa costó US$ 200.000 dólares, y una ubicación de privilegio, una friolera: 300.000 lucas verdes por cabeza.

Original Source

Read the full article at Clarin →

KhanList aggregates and links to publicly available news content. We do not host full articles from third-party sources. Always verify important information with original sources.