La seguidilla de insultos a la prensa y desaires diplomáticos de Javier Milei empieza a incomodar a Pro. El partido que conduce Mauricio Macri, que reivindica el respeto institucional y el diálogo democrático como parte de su identidad política, ensaya tímidas diferenciaciones del Presidente, aunque evita una confrontación abierta que pueda poner en riesgo las negociaciones electorales con La Libertad Avanza (LLA).Los mensajes son medidos. Solo algunos dirigentes se animaron a cuestionar los ataques de Milei a los periodistas y la cuenta oficial del Pro en X se adelantó a la Casa Rosada para reconocer la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, donde el mandatario argentino había apostado por su rival, Flavio Bolsonaro. Sin embargo, ni Macri ni las principales autoridades partidarias condenaron expresamente los últimos exabruptos presidenciales.La incomodidad llega en un momento delicado para el vínculo entre ambos espacios. Pro explora un acuerdo electoral con LLA de cara a las próximas elecciones presidenciales. Las conversaciones están en manos del secretario general del partido, Fernando de Andreis, y del jefe del bloque de diputados y titular de Pro bonaerense, Cristian Ritondo. Ambos mantienen contactos semanales con los primos Martín y Eduardo “Lule” Menem y con el jefe de Gabinete, Diego Santilli.El jefe de Gabinete de ministros, Diego Santilli, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el responsable político de La Libertad Avanza, Eduardo “Lule” Menem, recibieron en Casa Rosada al presidente del bloque de diputados del PRO, Cristian Ritondo, y al secretario general del partido a nivel nacional, Fernando de Andreis.PresidenciaPor ahora, las diferencias no se trasladaron a la negociación electoral. Cualquier definición política sobre el vínculo con los libertarios depende de la mesa nacional de Pro, que conduce Macri. Mientras tanto, el partido mantiene abiertos los canales de diálogo con el oficialismo, aunque algunos de sus dirigentes empiezan a expresar públicamente su incomodidad con las formas del Presidente.La última señal de diferenciación llegó con las novedades desde Brasil. Tras la victoria de Lula sobre Flavio Bolsonaro, el candidato del Partido Liberal al que Milei respaldó durante la campaña, Pro felicitó al mandatario reelecto y manifestó su voluntad de sostener el diálogo con el país vecino. Macri hizo lo propio. Para entonces, ni el Presidente argentino ni la Cancillería habían reconocido públicamente el resultado electoral.La primera incomodidad se dio durante la cena de la Fundación Faro, el sábado por la noche. Allí, Milei lanzó una nueva embestida contra la prensa, esta vez después de conocerse una resolución judicial favorable para él y su hermana Karina en la causa $LIBRA.El Presidente sostuvo que los periodistas que cubrieron la investigación “se tienen que quemar en la hoguera”, los llamó “hijos de puta” y los acusó de ser “ensobrados, corruptos, mercenarios de la mentira y fabricantes seriales de operaciones”.Entre los asistentes estaba Ritondo, uno de los principales negociadores de Pro con los libertarios. Apenas dos días antes, el partido había difundido un comunicado para cuestionar los ataques de Milei contra una periodista durante su visita a España.Milei hablando en la fundación Farocaptura“La democracia se fortalece cuando somos capaces de debatir, expresar diferencias y escuchar incluso aquello que nos incomoda”, había señalado Pro desde su cuenta oficial. Y agregó: “La libertad de prensa, el respeto por quienes piensan distinto y la responsabilidad de quienes ejercen funciones públicas son valores fundamentales que debemos cuidar todos los días”.Pero ante los nuevos insultos del Presidente, esta vez dirigidos a la prensa argentina, el partido optó por el silencio. No hubo otro comunicado ni un pronunciamiento de Macri. Las críticas quedaron limitadas a un puñado de dirigentes.Ritondo, al ingreso de la cena de la Fundación Faro, donde Milei lanzó agresiones a la prensaNicolás SuárezUna de ellas fue María Eugenia Vidal, presidenta de la Fundación Pensar, que advirtió: “La libertad no se defiende desde una hoguera, sino con respeto y coherencia”. También se expresó la legisladora porteña Silvia Lospennato: “Normalizar la violencia verbal es jugar con fuego. Cuidar la convivencia democrática no es una elección, es nuestra obligación”.A las críticas se sumó Patricia Bullrich, la senadora oficialista que sueña con suceder a Milei y marca diferencias con el jefe del Estado en asuntos sensibles para el electorado que la acompañó durante su último intento por llegar a Balcarce 50, aquella vez como dirigente de Pro. Su cuestionamiento, sin embargo, llegó con demora. La misma noche de la cena en el Yacht Club de Puerto Madero, Bullrich había publicado una fotografía abrazada al Presidente, acompañada por un mensaje celebratorio: “Una noche de ideas y de libertad en Fundación Faro con el Presidente @JMilei”.Milei abraza a Patricia Bullrich después del discurso en que auguró "la hoguera" para periodistas y voces críticasRecién al día siguiente, después de que distintas entidades periodísticas repudiaran las expresiones de Milei, Bullrich tomó distancia. En una entrevista con LN+, sostuvo que el mandatario “cruza un límite” cuando habla de quemar periodistas en la hoguera y le pidió “cuidar un poco las palabras”.Por Delfina Celichini
La incomodidad de Pro con los exabruptos de Milei: silencios y críticas a media voz
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