Giovanni Ferrero, el heredero que escribía novelas y terminó al frente del imperio del chocolate más poderoso de Italia

Giovanni Ferrero, el heredero que escribía novelas y terminó al frente del imperio del chocolate más poderoso de Italia

Giovanni Ferrero creció dentro de la compañía que su abuelo Pietro había fundado en 1946 en Alba, al norte de Italia. Sin embargo, durante años combinó ese vínculo familiar con otro interés: la escritura, que lo llevó a publicar varias novelas.Como autor, Giovanni publicó ocho novelas, en su mayoría de misterio, suspenso y aventuras. La última, "El discípulo", vio la luz este año editado por Saloni.En cuanto a su recorrido empresarial, este cambió después de dos muertes familiares. Su hermano Pietro falleció en 2011 y su padre Michele, en 2015, cuando Ferrero ya era una compañía internacional conocida por Nutella, Kinder y Ferrero Rocher. Giovanni y su hermano Pietro fueron nombrados codirectores ejecutivos por su padre en 1997. Ferrero ya facturaba entonces unos US$4.800 millones anuales y había extendido sus productos por buena parte de Europa.La estructura familiar cambió en 2011. Pietro murió a los 47 años tras sufrir un infarto mientras andaba en bicicleta en Sudáfrica y Giovanni quedó como único CEO.Cuatro años después murió Michele Ferrero, a los 89 años. Giovanni asumió el control completo, reorganizó la propiedad familiar y comenzó una estrategia muy distinta de la que había predominado durante las décadas anteriores.Las compras que llevaron a Ferrero mucho más allá de Nutella y Ferrero RocherLa primera gran señal llegó ese mismo año con la compra de la chocolatera británica Thorntons por US$170 millones. En 2016 creó en Bélgica CTH Invest, un holding destinado a adquirir compañías de alimentos y chocolate.En 2017 entregó el puesto de CEO a Lapo Civiletti, primer ejecutivo externo a la familia en ocupar esa función. Giovanni quedó como presidente ejecutivo, concentrado en la estrategia y las nuevas adquisiciones.Estados Unidos se convirtió en uno de los principales objetivos de la expansión. En 2018, Ferrero pagó US$2.800 millones por el negocio estadounidense de golosinas de Nestlé. La operación incorporó marcas como Butterfinger y Nerds. Un año después, desembolsó otros US$1.300 millones por el negocio de galletas y snacks de fruta de Kellogg, sumando Keebler y Famous Amos.El salto más grande llegó con WK Kellogg. Ferrero acordó pagar US$3.100 millones por el fabricante de cereales detrás de Froot Loops, Corn Flakes y Frosted Mini-Wheats.WK Kellogg había registrado ingresos por US$2.700 millones en 2024. Su incorporación podía elevar en más de 10% las ventas de Ferrero y reforzar su presencia en un mercado estadounidense de cereales que mueve unos US$12.000 millones anuales.Las compras no quedaron limitadas a Estados Unidos. En la última década, Ferrero adquirió al menos 21 empresas en nueve países, desde fabricantes de snacks en Brasil hasta productores de galletas en Dinamarca. La estrategia produjo un cambio medible en las cuentas. Los ingresos casi se duplicaron desde 2015 y alcanzaron US$20.400 millones en el ejercicio cerrado en agosto de 2024.El negocio de las avellanas y la escala que alcanzó FerreroEl crecimiento mediante adquisiciones convive con productos que siguen dependiendo de una cadena de suministro muy específica. Ferrero compra aproximadamente un tercio de las avellanas comercializadas en el mundo para abastecer marcas como Nutella y Ferrero Rocher.La compañía obtiene este ingrediente en países como Turquía, Italia, Argentina y Chile. También busca ampliar proveedores en Estados Unidos, donde Oregón concentra el 99% de la producción nacional de avellanas.Ferrero invirtió además en investigación para mejorar la eficiencia de esos cultivos. El abastecimiento se volvió especialmente relevante ante la volatilidad de las materias primas, que también afectó al cacao cuando alcanzó precios récord durante 2024.

Original Source

Read the full article at Clarin →

KhanList aggregates and links to publicly available news content. We do not host full articles from third-party sources. Always verify important information with original sources.