Estados Unidos acelera la producción de misiles Patriot, THAAD y Tomahawk: por qué no alcanzarían para una guerra prolongada

Estados Unidos acelera la producción de misiles Patriot, THAAD y Tomahawk: por qué no alcanzarían para una guerra prolongada

Estados Unidos está acelerando la producción de misiles Patriot, THAAD y Tomahawk, pero informes recientes advierten que sus inventarios no alcanzarían con comodidad para una guerra prolongada contra un adversario mayor. Según Reuters, la Casa Blanca convocó a grandes contratistas de defensa para discutir una expansión de producción después de que la guerra con Irán y los envíos a Ucrania redujeran reservas de armas clave.Qué producción quiere acelerar el PentágonoLos acuerdos mencionados por Reuters incluyen un pacto multianual con Lockheed Martin para triplicar la producción de interceptores PAC-3, usados por el sistema Patriot, y cuadruplicar la producción de interceptores THAAD, diseñados para destruir misiles balísticos a mayor altitud. También hay acuerdos con RTX para aumentar la fabricación de misiles de crucero Tomahawk y misiles aire-aire AMRAAM.El objetivo es cerrar una brecha que quedó expuesta por conflictos recientes. Reuters señaló que la guerra con Irán y la asistencia militar a Ucrania agotaron parte de las reservas estadounidenses. La administración Trump sostiene que el país tiene municiones suficientes para sus objetivos estratégicos, pero aun así presiona a la industria para producir más rápido.El Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), también detectó un cambio de escala. En un informe de julio sobre la base industrial en tiempos de guerra, calculó que el gasto obligado en municiones aumentó 330% desde 2010, impulsado sobre todo por la producción de misiles.Aun así, concluyó que los inventarios restantes serían insuficientes para conflictos futuros, especialmente en interceptores de defensa aérea y antimisiles como Patriot y THAAD.CSIS detalló además que el Pentágono espera elevar la capacidad anual de interceptores PAC-3 MSE de unas 600 unidades a 2.000 para 2030, la de THAAD de 96 a 400 unidades y la de Tomahawk a más de 1.000 por año mediante inversiones de la industria y compromisos de compra de largo plazo.La dificultad está en el tiempo industrial. AP informó, a partir de un análisis de CSIS, que los contratistas necesitarían al menos tres años para reponer reservas de tres sistemas muy usados en la guerra con Irán: Tomahawk, Patriot y THAAD. El informe advierte que la vulnerabilidad durará varios años hasta que los inventarios vuelvan a niveles previos y aún más hasta llegar a los niveles deseados por los planificadores militares.El caso del Tomahawk es ilustrativo. Estados Unidos disparó más de 1.000 misiles de ese tipo contra Irán, y CSIS estima que el inventario previo a la guerra podría no reponerse por completo hasta fines de 2030. La producción histórica fue baja: menos de 200 unidades por año, aunque Raytheon busca elevar la capacidad a más de 1.000.En defensa aérea, CSIS estimó que reemplazar hasta 290 interceptores THAAD podría tomar hasta fines de 2029, y reponer más de 1.000 interceptores Patriot podría completarse hacia mediados de ese mismo año.Estados Unidos está invirtiendo más, firmando acuerdos más largos y presionando a sus contratistas para producir a escala. Pero el informe deja una conclusión incómoda: una guerra moderna consume misiles mucho más rápido de lo que la industria puede fabricarlos. La ventaja militar ya no depende solo de tener tecnología avanzada, sino de poder reemplazarla en cantidad y a tiempo.

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