En un departamento centenario de Belgrano, una arquitecta hizo la reforma necesaria para alojar la vida de a tres

En un departamento centenario de Belgrano, una arquitecta hizo la reforma necesaria para alojar la vida de a tres

Reconfigurando la planta y con un interiorismo fresco, Carolina Maciel le sumó modernidad a una construcción de materiales sumamente nobles7 de septiembre de 202600:002'minutos de lecturaLA NACIONRevista Living “Cuando visitamos este departamento, al instante empecé a imaginarme cómo sería nuestra vida acá: mentalmente ajustaba todo para que nuestra hija tuviera libertad de movimiento, y ya nos veía disfrutando de las vistas al jardín interno”, dice la arquitecta Carolina Maciel, que se mudó a una de las unidades de Casa Bunge en 2023.Ubicado en Barrancas de Belgrano, el edificio es de principios del siglo XX y tiene protección patrimonial.Santiago CiuffoEntramosLa tapa abatible del mueble a medida que se ve no bien se abre la puerta esconde un zapatero.Santiago CiuffoA través de un vano con estantes, el living queda parcialmente integrado a la entrada principal, hacia donde irradia su luz y desde donde −al ingresar− se anticipa algo del interiorismo.Junto al pequeño escritorio, aplique de pared lineal con luz rasante (Huup).Santiago CiuffoEn este departamento con terminaciones de notable calidad, la planta necesitaba reconfigurarse para alojar la vida de a tres. Aunque cada cual tiene espacio para su privacidad, la rutina de la familia se concentra en el living-escritorio-comedor-cocina, que Carolina articuló para que todas las actividades pudieran suceder en comunidad. Se pulió e hidrolaqueó el piso de pino tea, que había sido recubierto por uno vinílico en una reforma previa, y se puso uno nuevo en la cocina integrada para equipararlo al del resto del ambiente social.Santiago CiuffoOrgullosa de la obra terminada, la arquitecta y dueña de casa suele citar a algunos clientes en su hogar –que es también su carta de presentación– para que puedan ser testigos directos de su trabajo.Iluminación lineal sobre isla y apliques de pared en la alzada de la cocina (Huup). En primer plano, las colgantes de Iluminación Agüero sobre el comedor.Santiago CiuffoLas alacenas y los bajomesadas se hicieron en melamina ‘Kaiserberg’ (Egger) con secciones en MDF laqueado en negro, color que toma la base de la isla y la mesa de comedor.La perspectiva desde la cocina permite distinguir todas las funciones que se resolvieron en poco espacio.Santiago Ciuffo“Me fascinan las edificaciones antiguas por la gran nobleza de materiales y detalles (las molduras, los pisos, las carpinterías) y por la fantástica espacialidad que dan sus techos altos, que acá rozan los 4 metros”, dice Carolina encantada.Todas las aberturas fueron restauradas durante la reforma. Mesa de comedor, sillas y banquetas (Estudio Te). Lámparas colgantes (Iluminación Agüero).Santiago CiuffoFotografías de Ricardo Maciel, padre de la dueña de casa. La arquitecta diseñó a medida tanto el sofá como los muebles de melamina. Alfombra (El Espartano). Santiago CiuffoPara optimizar y unificar espacios, un mismo mueble resuelve el guardado bajo la TV y genera un escritorio para home office y videollamadas, que aprovecha el plus del jardín interior como fondo.Toilette camufladoPared negra y puerta negra para disimular el acceso al toilette con piso de terrazo.Santiago CiuffoLos dormitoriosRopa de cama (Cas a Cas). Los marcos combinan arte con fotografías familiares. Luces (FLW Colección).Santiago CiuffoEn el cuarto principal, el respaldo continuo no solo funciona como elemento decorativo, sino también como estante: tiene la profundidad suficiente para apoyar sobre él cuadros y fotos. Y tanto allí como en el cuarto de la pequeña y el living, las cortinas tienen un merecido protagonismo, por acompañar ventanas con herrajes de dimensiones fantásticas.Mueble en melamina ‘Cajú’ (Faplac), diseñado por Carolina Maciel. Alfombra (El Espartano).Santiago CiuffoPara reforzar la intención de bajar la escala de este ambiente infantil, una moldura y un cambio de color en la pared (azul grisáceo) marcan la altura donde comienzan los “techos” calados. “El placard del cuarto de Delfi integra dos casitas: en una está su cama y, en la otra, una biblioteca removible, lista para ser readaptada si la familia crece. La idea fue diseñarle un refugio de escala acogedora, acorde con su edad”.Lo que hoy es biblioteca, mañana puede acomodar otra camita.Santiago CiuffoLa escalera principal del edificio, con su maravillosa herrería original.Santiago CiuffoPor Arq. Eugenia Cides, Inés Beato Vassolo

Original Source

Read the full article at Lanacion →

KhanList aggregates and links to publicly available news content. We do not host full articles from third-party sources. Always verify important information with original sources.