En marzo de 2015, durante los trabajos para renovar una valla que dividía dos terrenos, los obreros talaron 133 árboles que estaban en la propiedad de un vecino. El episodio fue el origen de una larga disputa judicial que recién finalizaría en 2026, cuando la Corte de Apelaciones de Kansas confirmó una indemnización de 6.500 dólares a favor del afectado.La demanda había sido iniciada por Jason Deal, dueño de unos 120 acres en el condado de Woodson, Kansas. Allí, su vecino de entonces, Ivan Black, decidió reconstruir una cerca de unos 300 pies de largo, ubicada en la parte superior de un barranco. En los trabajos participaron Douglas Black, hijo de Ivan, su hermano Mitch Black, William Ward y Yancy Wade, hijastro de Douglas.Durante los trabajos, Wade cortó árboles situados en el recorrido de la nueva cerca, ejemplares cuyas ramas sobresalían sobre ella y otros que, según las instrucciones recibidas, podían caer sobre la estructura. Sin embargo, parte de la tala avanzó unos 70 pies sobre los terrenos pertenecientes a Deal.La zona afectada era de difícil acceso desde la propiedad afectada y Deal debía cruzar un arroyo y subir por una formación rocosa para llegar hasta allí. Por eso, según consta en la sentencia, solía visitar esa parte del terreno una vez al año. Recién en marzo de 2016 descubrió los árboles derribados y la nueva cerca.La disputa por el valor de los árbolesDeal comprobó que los cortes se extendían hasta 70 pies de la antigua línea divisoria. En total, identificó 133 árboles talados dentro de su propiedad. En diciembre de 2017 presentó una demanda por invasión de terreno y daños. La disputa tardaría años en llegar a juicio: hubo aplazamientos, negociaciones para alcanzar un acuerdo y dificultades procesales. El juicio sin jurado se celebró finalmente en octubre de 2024.La valoración de los daños se convirtió en los puntos centrales del litigio ya que los peritos presentaron estimaciones muy distintas. Mientras el consultor forestal contratado por Deal calculó los daños en aproximadamente 13.800 dólares, un ecólogo forestal, que utilizó otra metodología, elevó la estimación a unos 61.500 dólares.El experto contratado por Douglas Black, en cambio, estimó los daños en alrededor de 1.273 dólares. Su evaluación consideraba que los árboles carecían de valor maderero significativo y que tampoco se había demostrado una pérdida de ingresos.Entre los árboles cortados había robles, nogales americanos, cedros rojos, olmos y fresnos. Entonces, la discusión no se limitó al precio de la madera y también se debatió el valor de los árboles para el entorno natural y la importancia de conservar el ecosistema de Cross Timbers.En agosto de 2025, el tribunal de primera instancia determinó que había existido una invasión de la propiedad y fijó una indemnización de 6.500 dólares. Douglas Black apeló la decisión alegando que la demanda se había presentado fuera del plazo legal de dos años aplicable a los reclamos por invasión de propiedad en Kansas.Pero la Corte de Apelaciones rechazó esos argumentos y consideró que el daño no había sido razonablemente detectable cuando se produjo, debido a las dificultades de acceso al sector afectado. Los jueces también confirmaron la indemnización, al entender que el tribunal inferior había valorado las pruebas disponibles y los distintos criterios sobre el daño.
En 2015, un vecino de Kansas que construía una cerca divisoria taló 133 árboles, algunos a una distancia de hasta 70 pies dentro del terreno colindante; 11 años después, un tribunal de apelaciones confirmó la indemnización de 6.500 dólares otorgada al propietario
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