En 1905, Tom Kelly, un minero de origen australiano que vivía en Rhyolite, Nevada, comenzó a recolectar botellas de vidrio descartadas por los bares de la localidad. El pueblo atravesaba una fiebre del oro y tenía decenas de establecimientos donde se consumían bebidas. Kelly reunió alrededor de 50.000 botellas y las utilizó para construir una casa de tres ambientes, terminada hacia 1906.La elección del material no respondió a una moda ecológica. En aquella región desértica, la madera era escasa y debía llegar desde otros lugares, lo que elevaba los costos de construcción. Las botellas, en cambio, estaban disponibles en grandes cantidades y podían convertirse en componentes de paredes mediante el uso de barro y mortero.La vivienda recibió el nombre de Tom Kelly's Bottle House y se convirtió en una de las estructuras más llamativas de Rhyolite. Más de un siglo después, todavía permanece en pie, mientras gran parte de los edificios del antiguo asentamiento minero se encuentra en ruinas. La historia está documentada por Rhyolite Ghost Town.Cómo construyó la casa con botellasKelly comenzó a trabajar en septiembre de 1905, cuando tenía unos 76 años. Su principal recurso eran las botellas de cerveza que encontraba en los numerosos bares de Rhyolite.En lugar de utilizar ladrillos convencionales, acomodó las botellas dentro de los muros, unidas con una mezcla de barro. Los recipientes formaron superficies resistentes y un patrón visual que todavía caracteriza a la vivienda.La casa tenía tres habitaciones, un pequeño porche y detalles ornamentales de madera. Su interior fue revestido con yeso, lo que le dio un aspecto más parecido al de otras viviendas de la época.Según Atlas Obscura, Kelly terminó la construcción en febrero de 1906. Sin embargo, el minero no decidió mudarse allí.En cambio, organizó una rifa en la que cada boleto costaba cinco dólares. La familia Bennett ganó la propiedad y la habitó durante varios años.Lo curioso es que Kelly había levantado una de las casas más reconocibles del pueblo sin convertirla en su propio hogar.Por qué todavía sigue en pieRhyolite creció a gran velocidad durante los primeros años del siglo XX. Llegó a tener bancos, hoteles, escuelas, ferrocarriles y servicios públicos vinculados con la actividad minera.Pero la prosperidad duró poco. El descenso de la producción de oro y las dificultades financieras provocaron un fuerte éxodo de habitantes.Para 1920, la localidad había perdido casi toda su población. Numerosos edificios fueron abandonados, desmantelados o quedaron expuestos al deterioro del desierto.Tom Kelly Bottle House, Rhyolite, Nevada (Spanish) - Unravel Travel TVLa casa de botellas tuvo un destino distinto. En 1925, Paramount Pictures realizó trabajos de restauración para utilizarla en una producción cinematográfica.Durante las décadas siguientes, distintas familias y cuidadores se ocuparon de la propiedad, que terminó convertida en un atractivo histórico.Su conservación tampoco fue sencilla. El clima, los movimientos del terreno y algunas reparaciones posteriores dañaron parte de la construcción.Hoy, la casa forma parte del paisaje histórico protegido de Rhyolite, cerca del Parque Nacional del Valle de la Muerte.La paradoja es notable: numerosos edificios levantados con materiales tradicionales desaparecieron, mientras que una vivienda construida con miles de botellas desechadas consiguió sobrevivir.Lo que comenzó como una solución barata ante la falta de madera terminó convertido en uno de los testimonios más singulares de la arquitectura popular del oeste estadounidense.
En 1906 un hombre juntó unas 50.000 botellas de los salones del pueblo minero en menos de seis meses y levantó una casa de tres ambientes: 120 años después, es uno de los pocos ejemplos de este tipo de arquitectura que siguen en pie en EE.UU.
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