Las expectativas salariales de los trabajadores mostraron un reajuste frente al ritmo del costo de vida. Es que el salario pretendido promedio acumuló un incremento del 2,19% entre julio y septiembre, por lo que se posicionó 3,62 puntos porcentuales por debajo de la inflación acumulada en el tercer trimestre, que subió un 5,8%.De esta manera, en septiembre la remuneración pretendida promedio se ubicó en $1.967.875 por mes, lo que representó un ajuste intermensual del 1,02% con respecto a agosto.Los datos surgen del “Index del Mercado Laboral” realizado por Bumeran, la bolsa de trabajo para la búsqueda de empleo y reclutamiento de personal.Evolución histórica del salario pretendido, comparado a la inflación y al RipteGentilezaEn la plataforma explicaron que el comportamiento responde a una moderación en las pretensiones de los postulantes: “Los indicadores del tercer trimestre reflejan un ajuste de las expectativas frente al contexto socioeconómico”.“Con un incremento acumulado del 2,19% en pretensiones salariales frente a una inflación del 5,8%, se observa que los talentos están moderando sus expectativas salariales para adaptarse a la nueva dinámica económica”, afirmó Federico Barni, CEO de Bumeran.com.ar en Jobint.En esa línea, el titular de la bolsa de trabajo agregó que “el foco de los postulantes no está en la carrera frente a los precios, sino en priorizar la estabilidad laboral dentro de un escenario en transformación”.Al analizar la trayectoria del trimestre mes a mes, el mayor incremento del salario solicitado se registró en julio (+2,55%), mes en el que superó a la inflación. En tanto, en agosto (+1,16%) y septiembre (+1,02%) las pretensiones se posicionaron por debajo del índice de precios.Ante la consulta de LA NACION por las razones detrás de este comportamiento, Barni explicó: “Nuestro Index mide el salario que las personas pretenden recibir al postularse, no la remuneración que finalmente pagan las empresas. En un escenario donde se percibe una mayor dificultad para acceder a una nueva posición, una respuesta para ampliar el universo de posibilidades es moderar las expectativas económicas”.“En el segundo trimestre de 2026, la tasa de desocupación se ubicó en 7,9%. En contextos donde existe mayor competencia por las oportunidades laborales, las personas moderan sus expectativas para adaptarse a la nueva realidad. El foco de los postulantes no está en la carrera frente a los precios, sino en priorizar la estabilidad laboral”, detalló.La evolución en los últimos tres años del salario pretendido por Bumeran, comparado al RipteGentilezaLa moderación de las expectativas salariales se evidencia al cruzar los datos de Bumeran con los de la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte), el indicador de la Secretaría de Seguridad Social que mide los sueldos del empleo formal registrado.En agosto —la última medición difundida— el Ripte alcanzó los $1.982.518 (con una suba mensual del 1,9%), por lo que se ubicó por encima de la pretensión promedio de los postulantes para ese mismo mes, que fue de $1.948.059.Es decir que incluso el sueldo requerido de septiembre se mantuvo por debajo del haber medio que los trabajadores registrados ya percibían un mes atrás.Diferencias por género y jerarquíaPor otra parte, la brecha de remuneraciones pedidas varió en septiembre según la jerarquía del puesto de trabajo ofrecido:Además, la diferencia entre hombres y mujeres se redujo al 6,17%: los salarios promedio solicitados fueron de $2.001.287 para los hombres y de $1.885.011 para las mujeres. Es así que la diferencia mostró una tendencia a la baja respecto a los picos observados en julio (9,33%) y agosto (8,81%). Los salarios requeridos por postulantes, según el géneroGentilezaAl analizar las causas de la disparidad, Barni advirtió: “En los salarios pretendidos tiene particular incidencia el fenómeno de la autominusvaloración. Las mujeres reproducen la lógica del mercado y solicitan remuneraciones más moderadas, condicionadas por experiencias previas o por la creencia de que su trabajo vale menos. No solo cobran menos, sino que solicitan salarios menores”.En cuanto a niveles de jerarquía, la brecha más acentuada se dio en las posiciones de jefe o supervisor (11,96%), mientras que en el segmento junior disminuyó al 3,47%.Demandas y perspectivasEn lo que respecta a la demanda laboral por parte de las empresas, las búsquedas se concentraron en las áreas operativas y comerciales. El sector de Ventas lideró la cantidad de avisos publicados con un 11,87% del total, seguido por Comercial (10,87%) y Producción (5,00%). Esos mismos puestos encabezaron el volumen de postulaciones recibidas.De cara al cuarto trimestre, el escenario no anticipa rebotes significativos. “El cierre del año suele presentar una tendencia a la baja en términos de búsquedas y movimientos laborales. Con una tasa de desocupación que hay y la mayor competencia entre candidatos, es previsible que la moderación de las expectativas salariales se mantenga en los próximos meses”, concluyó Barni.Por Lautaro Castillo
El salario pretendido promedio aumentó 2,19% en el tercer trimestre y quedó por debajo de la inflación, según un informe
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