El exchofer de Pedro Sánchez vuelve a exponer la trama de corrupción en el partido del presidente

El exchofer de Pedro Sánchez vuelve a exponer la trama de corrupción en el partido del presidente

MADRID.- Pedro Sánchez comía una paella y tomaba un tinto de verano en lata al costado de una estación de servicio. Era abril de 2017. La foto, que se viralizó en redes sociales, era el retrato de un economista madrileño que había fracasado en su primer intento de manejar el Partido Socialista (PSOE) y que recorría España en auto para recuperar el control del partido.Cuando le tocaba viajar por Andalucía, su chofer era Cristian Corvillo. La persona que posteó, hace casi diez años, la foto de Sánchez en su cuenta de Twitter. El mismo que fue detenido el jueves por una trama de corrupción que orbitaba alrededor del Ministerio de Transportes.La Audiencia Nacional lanzó el jueves nuevas detenciones por la trama que investiga el pago de sobornos a cambio de contratos de obra pública en España. Corvillo, que fue uno de los detenidos, estaba desde hace meses bajo la lupa del juez Ismael Moreno porque aparecía en conversaciones y chats que se desprenden de los teléfonos de los principales acusados del caso: el exministro José Luis Ábalos, su asesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama. El expresidente de Transporte Jose Luis Abalos junto al presidente español, Pedro SánchezJAVIER SORIANO - AFPCuando Sánchez llegó a La Moncloa, Corvillo utilizó sus vínculos con la cúpula del PSOE para moverse como intermediario y facilitador para empresarios dispuestos a pagar comisiones ilegales, indicaron fuentes judiciales. El exdiputado Santos Cerdán y Ábalos, que manejaron la trama de corrupción que puso en jaque al gobierno español, habían sido los artífices de esa campaña interna de 2017 que terminó por entronar a Sánchez en el partido y, luego, en la presidencia. La Guardia Civil allanó la casa de Corvillo en Córdoba, Andalucía, para obtener información sobre su rol en un expediente para la remodelación de una estación de tren y en una contratación de un servicio de limpieza para el ministerio. Su apellido, además, aparece vinculado a otro caso de corrupción que involucra a los mismos protagonistas por la compra de barbijos con sobreprecios durante la pandemia. En una planilla secuestrada en la casa del empresario De Aldama, que confesó haber pagado sobornos, aparece una anotación que dice “Cristian” junto a la cifra “100.000”. La Justicia investiga si Corvillo era, además, el gestor del dinero opaco que manejaba el exministro Ábalos. Un informe de la Guardia Civil lo señala, por ejemplo, como uno de los encargados de ejecutar la compra de un chalet de lujo en Cádiz. Sánchez fue consultado la semana pasada durante una entrevista con el diario El País por su relación con esta trama y se defendió: “Ninguna de estas personas tiene nada que ver conmigo. Ninguna”. Chófer y anfitriónA Corvillo lo llamaban “el Koldo del Sur” en las conversaciones informales interceptadas por la Justicia dentro del PSOE de Andalucía. Un breve repaso de su carrera política permite concluir que el chofer de Sánchez era un buscavidas. Pasó por varias líneas internas del PSOE hasta que recayó cerca del entonces economista madrileño que buscaba recuperar el control del partido. Su actividad de aquellos años en redes sociales se convirtió en un precioso archivo que ilustra su relación con Sánchez y su rol dentro del equipo que le armaba la interna. Si quedaba alguna duda sobre la relación entre ellos, el archivo audiovisual fue concluyente. Un video muestra al dirigente socialista cuando cerraba un acto en Córdoba y para despedirse saludó a su equipo. “Quiero agradecer a muchos que no habéis tenido la oportunidad de subir al atril a compartir con nosotros vuestras opiniones sobre la situación política del país, pero que gracias a vosotros, a vuestro trabajo silencioso, este acto ha sido posible. Gracias a Teba, a Cristian, a Alfonso…”. No había otro Cristian que Corvillo. Dos años después, en 2019, Sánchez ya había llegado a La Moncloa y su exchofer presumía de esa relación. En octubre de ese año, el presidente español había ordenado remover los restos del dictador Franco del Valle de los Caídos. Corvillo lo celebró con un posteo en su cuenta de Twitter junto a una foto con un medio abrazo entre él y Sánchez. “Este es el tipo que con dos narices sacó al dictador del Valle. Sí, éste que me saca dos cabezas y que es uno de los mejores presidentes de España. Éste”, escribió.Aunque desde La Moncloa lo negaron, otras fuentes del socialismo andaluz citadas por el diario El Mundo aseguraron que después de una larga jornada de proselitismo, Sánchez habría llegado a dormir una noche en la casa de Corvillo en aquella campaña de 2017. Pocos sabían hace una década que el mensaje que acompañó la foto más viral de esta semana era premonitorio: “Siempre me decían que no era el momento. Pues se equivocaban, sí lo es y lo voy a aprovechar. Por mí y por vosotros, vota Pedro Sánchez”.Por Iván Ruiz

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