BTS finalmente llegó a la Argentina y protagonizó un show que quedará grabado en la memoria de sus fans. Después de años de espera, RM, Jin, Suga, J-Hope, Jimin, V y Jungkook se presentaron por primera vez frente a más de 60 mil ARMYs locales (como se los conoce a sus seguidores) en el Estadio Único de La Plata y provocaron una verdadera fiesta.La energía del público sorprendió a los siete integrantes desde los primeros minutos. Hubo saludos y frases en español a lo largo de la noche, e incluso un integrante de la banda asombró al hablar con acento argentino y utilizar expresiones locales.Además, en uno de los cambios de vestuario, los integrantes aparecieron con camisetas de la Selección argentina, un guiño que no habían hecho en ninguna de las fechas anteriores de la gira.El recital formó parte de la gira mundial Arirang, que ya lleva 57 fechas de las 88 previstas y con la que el septeto volvió a los escenarios como grupo completo después de que todos los integrantes cumplieran con el servicio militar obligatorio en Corea del Sur.Aunque Jin había visitado el país en 2022 para cantar junto a Coldplay en River Plate, ésta fue la primera vez que BTS se presentó en la Argentina con su formación completa.La emoción se vivió desde mucho antes de que se encendieran las luces del estadio. Ni la lluvia ni las horas de espera lograron frenar a ARMY, que se mantuvo firme con paraguas y pilotos, entre cantos, gritos y la ansiedad de saber que, después de tantos años de soñarlo, finalmente iba a tener a BTS frente a sus ojos.La fiesta también se trasladó a los looks, inspirados en la estética de Arirang, con el rojo, el negro, el blanco y las prendas de cuero como protagonistas.Y, como manda la tradición del fandom, los freebies fueron parte de la celebración: pulseras, tarjetas, stickers y recuerdos relacionados con el grupo circularon de mano en mano, convirtiendo a desconocidos en cómplices de una misma pasión.Así fue el primer show de BTS en la ArgentinaEl nombre de la gira y del álbum que la acompaña, Arirang, remite a una canción tradicional del folclore coreano y conecta esta nueva etapa de BTS con sus raíces.Publicado este año, el disco marcó el regreso del septeto como grupo completo, reencuentro que se tradujo en un espectáculo pensado a lo grande, con una puesta que convirtió al estadio en parte de la experiencia.En el centro, un escenario de 360 grados giraba sobre sí mismo y tenía dos cilindros que se elevaban, mientras cuatro pasarelas diagonales permitían que los siete integrantes se acercaran a los distintos sectores.Más de 30 bailarines acompañaron cada presentación con coreografías, movimientos coordinados y un impactante juego de telas que se sumó a las pantallas, las luces y los efectos visuales.Los cambios de vestuario también acompañaron los distintos momentos del show. En la primera parte, BTS apareció con prendas blancas y grises, de una estética desgastada y casi apocalíptica; más adelante, el grupo regresó con looks en negro y rojo, en sintonía con la identidad visual de Arirang y, para el final, los siete lucieron camisetas de la Selección Argentina.Y, desde las tribunas, miles de luces completaron la escena. Las Army Bombs, los bastones luminosos oficiales que las fans llevaron al recital, cambiaban de color según la estética de cada canción y se sincronizaban con el espectáculo, dando como resultado un estadio iluminado al unísono.La apertura llegó con Hooligan que, desde los primeros acordes, generó los gritos del estadio. Las fans acompañaron el tema con un fanchant, un cántico colectivo que incluye los nombres de los integrantes y gritos de “¡Argentina!”.La potencia de las voces locales dejó en claro que, aunque el coreano sea un idioma ajeno para buena parte del público, ARMY conoce cada palabra de sus canciones.Después llegaron Aliens, también del nuevo disco, y Run BTS, que conectó el show con una etapa anterior de la carrera del grupo.A lo largo de los primeros temas, los integrantes se distribuyeron por distintos sectores del escenario, a veces en grupos pequeños y otras veces en solitario, para mantener el contacto visual con todo el estadio.No todas las canciones tuvieron las coreografías completas: en algunos momentos, cada uno recorrió su propia pasarela y luego se reunieron en el centro para bailar juntos.La primera pausa para hablar con el público llegó después de esa apertura y los integrantes se presentaron y combinaron el coreano con el español.“Es nuestra primera vez en Buenos Aires, así que hagamos que esta noche sea especial”, dijo Jungkook. V, que estudia español desde hace un tiempo, se sumó: “Si ésta es la primera noche, no me imagino lo que serán las siguientes. ¿Están listos para una noche loca?". J-Hope completó el intercambio: "Siento que hoy la vamos a romper, confío en ustedes".El repertorio siguió con They Don’t Know ’Bout Us y Like Animals, dos canciones más pausadas, antes de FAKE LOVE. En esta última, los integrantes se desplazaron hacia distintas pasarelas y quedaron más cerca de las fans, que tuvieron la oportunidad de verlos de cerca desde varios puntos del estadio.Luego llegó SWIM, el primer corte de Arirang, interpretado completamente en inglés. Después de un nuevo cambio de vestuario, BTS regresó con los looks negros y rojos para continuar con Merry Go Round y 2.0, también parte de su reciente álbum.La energía volvió a subir con NORMAL y una nueva interacción con el público. “Lo sabía, ARMY, son otra cosa”, dijo J-Hope. V agregó: “Si lo siguen pasando así de bien, no necesito nada más”, mientras que Jimin pidió: “La siguiente canción cantemos más fuerte, vamos todos juntos”.La respuesta desplegó una seguidilla de temas de alto voltaje: Not Today, MIC Drop, FYA y Burning Up (Fire). Allí aparecieron algunas de las coreografías sincronizadas más características de BTS, una de las marcas distintivas del K-pop, que el público acompañó con saltos, gritos y cánticos.Uno de los momentos centrales del concierto llegó con Body to Body, que incorpora elementos de Arirang, la canción tradicional coreana que inspiró el nombre del álbum.Durante ese verso, las ARMY argentinas demostraron cuánto habían preparado ese instante y cantaron a todo pulmón la letra tradicional en un idioma completamente ajeno.Después llegó IDOL, durante la cual los integrantes recorrieron el estadio y saludaron a las plateas, momento en que, desesperadas por verlos más de cerca, las fans corrieron hacia las vallas más próximas para no perderse la oportunidad de tenerlos a pocos metros.Durante el siguiente cambio de vestuario, las cámaras enfocaron los carteles que el público había preparado y que ya circulaban por las redes sociales desde el día anterior. Con chistes internos del fandom, mensajes y ocurrencias cada vez más originales, los carteles provocaron gritos y carcajadas en todo el estadio.Las canciones sorpresa y el momento más esperado por los fansLa última parte del show incluyó Come Over, uno de los lanzamientos más recientes de BTS, y dos de sus mayores éxitos internacionales: Butter y Dynamite, temas completamente en inglés y que contribuyeron a ampliar el alcance global del grupo y consolidar su llegada a públicos de todo el mundo.Pero uno de los elementos que vuelve diferente cada fecha de la gira son las dos canciones sorpresa, que cambian de un concierto a otro. En La Plata, la banda eligió Hold Me Tight y Dionysus.La primera, incluida en el álbum The Most Beautiful Moment in Life, Pt. 1, lanzado en 2015, emocionó a las fans que siguen al grupo desde sus comienzos. Como los integrantes no conocían de antemano las canciones sorpresa, tuvieron que reconstruir la letra junto al público, e incluso a Suga le costó recordar algunas partes.El contraste llegó con Dionysus, del álbum Map of the Soul: Persona, de 2019. Mucho más explosiva, la canción acompañó la euforia de ARMY, que saltó y cantó durante toda la interpretación.Antes del tramo final, los siete integrantes se tomaron un momento para despedirse y agradecerle al público, esta vez con ayuda de un traductor, y reflejando la sorpresa que les había generado la intensidad de la audiencia.“Me esperaba que fueran apasionados pero no así de apasionados, me toca el corazón su forma de disfrutar”, dijo J-Hope. Jungkook reconoció: “Hoy siento que un poco me ganaron las ARMYs”, mientras que Suga dejó abierta la posibilidad de un regreso: “Tengo el presentimiento de que vamos a venir más veces, no me dejan otra opción que venir otra vez”.Pero el momento más celebrado llegó con V, que sorprendió al hablar en español argentino. “Army Argentina, ¿cómo están? ¿Qué les pareció? ¿Les gustó mucho? Cuando llegué a Argentina, me enseñaron cosas en castellano, ¿me dejan probar?”, comenzó, marcando la “ll” bien local.Después, lanzó: “¡Aguante, Army! Fuera de joda, son el mejor público. ¡Muchas gracias por ponerle tanta onda esta noche! Si vuelvo a Argentina, ¿me van a recibir así otra vez? ¿Qué? No los escucho… ¡Genial!”, cerró, pronunciando la “g” de Argentina con especial énfasis.El cierre llegó con Please e Into The Sun, canciones que funcionan como final del álbum y también del espectáculo. Entre confeti, fuegos y miles de Army Bombs iluminadas, los siete integrantes finalmente se despidieron del público.BTS volverá a presentarse en el Estadio Único de La Plata este viernes 23 y sábado 24 de octubre. Después, continuará su gira por Brasil, Asia y Oceanía.
El debut de BTS en la Argentina hizo vibrar al Estadio Único de La Plata, en una noche histórica marcada por la euforia de los fans y los guiños locales
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