El cáncer de mama no es solo el tumor más frecuente en mujeres, es también el que más casos genera en el país y unas 6.000 muertes anuales. La mamografía es el estudio que ayuda a detectarlo en forma temprana, en etapas iniciales, cuando las chances de curación son muy altas. Y, como si fuera poco, la evidencia es cada vez más sólida acerca de la información que puede aportar sobre el riesgo de infarto, ACV y otras enfermedades cardiovasculares, que son las principales causas de muerte en Argentina y el mundo. Lo que en la jerga del juego se conoce como un win-win (ganar-ganar).Uno de los trabajos más recientes y amplio sobre el tema analizó las mamografías de casi 124 mil mujeres mediante inteligencia artificial.Los resultados, publicados en marzo en European Heart Journal, la revista de la Sociedad Europea de Cardiología, mostraron que, cuanto mayor era la cantidad de calcio acumulado en las arterias mamarias, más elevado era el riesgo de sufrir eventos cardiovasculares graves, como infartos, ACV o insuficiencia cardíaca.Suscribite a Buena VidaCada quince días, Florencia Cunzolo te cuenta lo último para cuidar tu salud y sentirte bien. Registrate acá. En comparación con las mujeres sin calcificaciones, las que presentaban depósitos leves tenían un riesgo aproximadamente un 30% mayor; con calcificaciones moderadas, el incremento rondaba el 75%, mientras que en los casos severos el riesgo se triplicaba.“Esto se observó incluso en mujeres jóvenes menores de 50 años (un grupo que a menudo se considera de bajo riesgo) y se mantuvo incluso después de tener en cuenta otros factores de riesgo como la diabetes y el tabaquismo”, señaló el líder del trabajo, Hari Trivedi, de la Universidad de Emory, quien destacó que se trata del estudio más grande en su tipo.En un editorial asociado, la profesora Lori B. Daniels de la Universidad de California en San Diego, precisó que dos de cada tres mujeres de 50 a 69 años en la Unión Europea informaron haberse realizado una mamografía en los dos años anteriores, mientras que Estados Unidos casi el 70% de las mayores de 45 están al día con su chequeo. En contraste, menos de 4 de cada 10 conoce sus niveles de colesterol, un marcador clave de la salud cardiovascular.“La calcificación arterial mamaria tiene el potencial de aprovechar una plataforma de detección de cáncer ampliamente adoptada para identificar el riesgo cardiovascular en mujeres que de otro modo no participarían en la prevención”, afirmó.Un metaanálisis publicado en abril en The American Journal of Cardiology llegó a conclusiones similares. Sus autores analizaron 45 estudios que involucraron a más de 68 mil mujeres y observaron que las calcificaciones en las arterias mamarias están presentes en alrededor de una de cada seis (17%) y advirtieron que las mujeres que las presentaban tenían alrededor del doble de riesgo de sufrir un ACV o desarrollar insuficiencia cardíaca, por lo que “puede servir como marcador de mayor riesgo de ECV y mortalidad en mujeres”.Señal de alerta“Hoy la evidencia es muy sólida”, acerca de la posibilidad de que las mamografías pueden dar una señal de alerta sobre el riesgo cardiovascular de las mujeres, dijo Mildren de Sueldo, presidenta de la Federación Argentina de Cardiología (FAC). “Lo que cambió en los últimos dos años es la escala y la calidad de los datos”, destacó y añadió que “durante décadas la presencia de calcificación en las arterias mamarias se consideró incidental y no se informaba”.Asimismo, señaló que un trabajo presentado en el congreso de la Sociedad de Radiología de Norteamérica mostró que la calcificación puede progresar en apenas un año, y que cuanto más rápido progresa, mayor es el riesgo cardiovascular. “Es decir, comparar mamografías sucesivas también nos da información.”Para la presidenta de la FAC, el punto central detrás de este aporte indirecto de las mamografías es que las herramientas con las que cuentan los cardiólogos en la actualidad para evaluar el riesgo cardiovascular muchas veces “subestiman el riesgo en las mujeres, y la mamografía es un estudio que millones se hacen cada uno o dos años”, por lo que abre la posibilidad de hacer screening oportunista.En la misma línea, Verónica Fabiano, médica especialista en Mastología y Ginecología del Instituto Alexander Fleming (IAF), señaló que “en los últimos años, la comunidad científica internacional puso de relieve un impacto secundario y sumamente valioso de las mamografías: la capacidad de observar, sin costo ni radiación adicional, el estado de las arterias que atraviesan el tejido mamario”.En el marco del mes de concientización sobre el cáncer de mama, Fabiano recordó que la mamografía es la herramienta clave para la detección precoz de tumores en las mamas (“lo que posibilita tratamientos mucho más conservadores y efectivos”) y que logró bajar la mortalidad por esta enfermedad.“Dado que la mamografía de control se inicia rutinariamente a los 40 años (tal como recomiendan las principales sociedades médicas), décadas antes de la edad media en la que suele presentarse un primer evento cerebrovascular o coronario en la mujer (alrededor de los 70 años o más), la identificación de calcificaciones vasculares brinda una ventana de oportunidad preventiva inigualable”, subrayó Fabiano.Lucía Kazelian, directora del Área de Corazón y Mujer de la Sociedad Argentina de Cardiología (SAC) y la Fundación Cardiológica Argentina (FCA), aclaró que lo que muestran los diferentes estudios no implica "que todas las mujeres que presentan calcificaciones vayan a sufrir un evento cardiovascular", ni que sea necesario solicitar una mamografía para tener información.La especialista destacó que a raíz de que la mamografía, además de evaluar el tejido mamario, permite identificar calcificaciones vasculares que podrían estar asociadas con depósitos similares en las arterias coronarias, se considera importante que este hallazgo se incluya en los informes mamográficos. Y concluyó que "siempre hay que hacer una consulta médica y evaluar todos los factores de riesgo".No todas las calcificaciones son igualesConsultadas por Clarín, las especialistas enfatizaron que no todas las calcificaciones que aparecen en una mamografía son iguales ni tienen el mismo significado y distinguieron dos tipos: las microcalcificaciones mamarias y las calcificaciones arteriales.Las primeras son pequeños depósitos de calcio que se encuentran en el tejido glandular o en los conductos mamarios. “Son el objetivo primario de la mamografía de control, ya que, aunque la mayoría resultan benignas, ciertos patrones agrupados o irregulares requieren estudios adicionales para descartar lesiones preneoplásicas o etapas iniciales de cáncer”, explicó Fabiano.En cambio, las calcificaciones arteriales se encuentran en las paredes de las arterias la mama: "No tienen relación alguna con el cáncer de mama ni incrementan el riesgo de desarrollar tumores –diferenció-. Sin embargo, funcionan como un 'espejo' del estado vascular de todo el organismo."De Sueldo precisó que, en las imágenes, estas calcificaciones se observan como líneas paralelas o "vías de tren" que siguen el recorrido de los vasos.Otra diferencia importante es que no se producen por el mismo mecanismo que la aterosclerosis clásica, en la que se acumulan placas de grasa y calcio que pueden obstruir las arterias. En las calcificaciones mamarias, el calcio se deposita en la capa media de la pared arterial, una alteración conocida como esclerosis de Mönckeberg, que no suele impedir el paso de la sangre, pero sí aumenta la rigidez de los vasos."Lo interesante es que, aun siendo un mecanismo diferente al de la placa aterosclerótica, la relación con la enfermedad arterial en el resto del cuerpo es muy fuerte", subrayó la presidenta de la FAC.Cómo aprovechar la informaciónSegún Fabiano, si el informe radiológico indica que las calcificaciones arteriales son moderadas o severas, o si se detectan en una mujer menor de 60 años, es aconsejable compartir el resultado con el médico de cabecera o con un cardiólogo.La especialista también aclaró que el hallazgo no implica necesariamente una enfermedad cardiovascular. “La consulta no busca generar una alarma desmedida ni derivar automáticamente en estudios invasivos o cateterismos. Por el contrario, permite al cardiólogo calcular el riesgo cardiovascular global a 10 años”, precisó. Y, a partir de esa evaluación, “puede implementar un control estricto de la presión arterial, ajustar los niveles de glucemia y lípidos en sangre, y promover cambios de estilo de vida para frenar el desarrollo de la rigidez vascular subclínica”.¿Incorporar esta información en las evaluaciones ginecológicas podría mejorar la prevención y la concientización sobre la salud cardiovascular de las mujeres? Mildren de Sueldo está convencida que sí. “Creo que es una de las oportunidades más concretas que tenemos hoy en cardiología de la mujer. La mujer, en general, pasa por el ginecólogo mucho más que por el cardiólogo. Si en ese consultorio ya existe un estudio que nos dice algo sobre sus arterias, desaprovecharlo es un error”, consideró.El primer paso, sostuvo, es que la presencia de calcificaciones arteriales se incluya en los informes de las mamografías, algo que todavía no se exige de manera generalizada. El segundo es establecer protocolos que indiquen cómo actuar ante ese hallazgo, con una evaluación que contemple también antecedentes como preeclampsia, diabetes gestacional o menopausia precoz.Y subrayó que la articulación entre radiólogos, ginecólogos y cardiólogos resulta fundamental para que la información se traduzca en acciones preventivas concretas y no genere ansiedad innecesaria."Para muchas mujeres, un hallazgo visible en un estudio que se hicieron por otro motivo es un disparador mucho más poderoso que una charla sobre estadísticas. Es la oportunidad de decirle: 'esto que vemos en tu mamografía te está hablando de tu corazón'", destacó.Y concluyó: "La enfermedad cardiovascular sigue siendo la primera causa de muerte en las mujeres argentinas, y la mamografía puede ser una puerta de entrada a la prevención".En la misma línea, Fabiano enfatizó que la mamografía "no solo cumple con su misión histórica de salvar vidas frente al cáncer de mama mediante el diagnóstico precoz, sino que se transforma en un aliado estratégico del corazón y del cerebro, permitiendo detectar a tiempo amenazas vasculares antes de que se conviertan en eventos irreversibles".***Controles gratuitosEl Hospital de Clínicas convoca a una campaña de detección temprana dirigida a mujeres de entre 40 y 65 años, con el objetivo de facilitar el acceso a los controles y promover la prevención. La iniciativa se desarrollará del 2 al 13 de noviembre por la mañana e incluirá mamografía, examen físico y asesoramiento profesional. Las interesadas podrán solicitar un turno por correo electrónico a través de turnosprevencioncancerdemama@gmail.com.El Hospital Británico de Buenos Aires ofrecerá turnos de mamografía gratuitas para mujeres de entre 40 y 70 años, sin cobertura médica, del 20 al 31 de octubre en su sede Central y en los Centros Médicos Microcentro, Vicente López y Lomas de Zamora. Las direcciones de los centros son: Central (Perdriel 74), Microcentro (Suipacha 732), Vicente López (Av. Maipú 1444, Florida) y Lomas de Zamora (Pereyra Lucena 580). Las mamografías se realizan solo con turnos y hay cupos limitados. Solicitar turno a: Generales: 0810-222-2748 | WhatsApp 11-3015-9749. Diagnóstico por Imágenes: 0810-333-4492***➪¿Tenés alguna duda sobre salud y bienestar que te gustaría que abordemos en notas de la sección? Escribinos tu consulta a buenavida@clarin.com
El beneficio 2x1 de la mamografía: qué información da sobre el riesgo cardiovascular
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