Diógenes de Urquiza se fue de la Subsecretaría y del ENARD con fuertes críticas: “Para transformar de verdad el deporte argentino hace falta convicción compartida”

Diógenes de Urquiza se fue de la Subsecretaría y del ENARD con fuertes críticas: “Para transformar de verdad el deporte argentino hace falta convicción compartida”

Diógenes de Urquiza renunció como Subsecretario de Deportes de la Nación y ayer hizo lo propio en el Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (ENARD). Fueron decisiones a las que evidentemente fue empujado por diferencias internas desde que el área deportiva volvió a estar bajo la órbita de la Secretaría de Daniel Scioli, cuando antes dependía del jefe de Gabinete, Diego Santilli.“Me voy con la tranquilidad de haber cumplido con el mandato que me propuse: trabajar, ordenar y hacer. Sin embargo, debo ser honesto respecto de las razones que motivan esta decisión”, escribió en su carta de renuncia, dirigida al presidente Javier Milei.“Vine con la convicción de enfrentar las viejas prácticas que tanto daño le hicieron al Estado y colaborar con erradicar la casta. Pero mi experiencia me demuestra que muchas de esas resistencias no siempre están afuera; sino adentro“, aseguró implícitamente.“Entendí que el verdadero cambio no depende únicamente de quien firma una decisión, sino también del respaldo institucional para sostenerla. Para transformar de verdad el deporte argentino hace falta una convicción compartida y un compromiso político que, lamentablemente, no fue posible consolidar”, cerró De Urquiza, hombre del riñón de Mauricio Macri.La carta de Diógenes de Urquiza a Javier MileiSeñor Presidente de la Nación, Javier Milei:Por la presente, quiero comunicar mi decisión indeclinable de renunciar al cargo de Subsecretario de Deportes de la Nación.En primer lugar, deseo expresar mi más profundo agradecimiento a usted por la confianza que depositó en mí para asumir esta enorme responsabilidad.Quiero agradecer también, de manera muy especial, al Presidente Mauricio Macri, quien confió en mi persona y propuso mi nombre para ocupar esta función.Desde el primer día asumimos una tarea compleja con un equipo comprometido.Ordenamos el sistema de becas para que los recursos llegaran con mayor equidad y previsibilidad, fortalecimos el vínculo con las federaciones deportivas, acompañándolas en la regularización de sus entidades, volvimos a posicionar los juegos nacionales como el semillero del deporte argentino y acompañamos a los clubes en beneficios para afrontar los costos de luz, gas y poder hacer frente las mejoras de infraestructura necesarias.Establecimos las bases para ordenar el deporte.También nos ocupamos de esas obras que pocas veces se ven, pero que cambian la vida cotidiana de quienes hacen posible el deporte. Recuperamos servicios esenciales, reacondicionamos y elevamos el servicio de la hotelería y el comedor, garantizamos agua caliente para los deportistas y realizamos obras de infraestructura que llevaban años esperando una solución.Logramos articular con distintos ministerios, organismos y áreas de la Administración Pública, convencidos de que el deporte no puede desarrollarse de manera aislada.También decidimos asumir riesgos e innovar, impulsando la inteligencia artificial aplicada al deporte, recibiendo un premio internacional hace menos de un mes.Me voy con la tranquilidad de haber cumplido con el mandato que me propuse: trabajar, ordenar y hacer. Sin embargo, también debo ser honesto respecto de las razones que motivan esta decisión.Como suele decir usted, vine con la convicción de enfrentar las viejas prácticas que tanto daño le hicieron al Estado y colaborar con erradicar la casta. Pero mi experiencia me demuestra que muchas de esas resistencias no siempre están afuera; sino adentro.Entendí que el verdadero cambio no depende únicamente de quien firma una decisión, sino también del respaldo institucional para sostenerla. Mi firma llegaba hasta donde alcanzaban mis competencias; para transformar de verdad el deporte argentino hace falta una convicción compartida y un compromiso político que, lamentablemente, no fue posible consolidar.Durante estos días se alcanzaron acuerdos y se tomaron decisiones que, por mi trayectoria, mis valores y por la responsabilidad con la que siempre ejercí todas las funciones, no puedo acompañar. Las respeto institucionalmente, pero también creo que la coherencia exige saber dar un paso al costado cuando las convicciones personales y profesionales ya no coinciden con el rumbo elegido.No me voy con resentimiento. Me voy con la conciencia tranquila. Sé del esfuerzo realizado por cada integrante del equipo y estoy convencido de que dejamos una base mucho más sólida que la que encontramos.Le deseo el mayor de los éxitos, porque el éxito del Gobierno será también el éxito de todos los argentinos.Respetuosamente, Diógenes de Urquiza.

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