Deportada a Rep. Centroafricana, una mujer trans que vivía abiertamente en Miami se esconde otra vez

Deportada a Rep. Centroafricana, una mujer trans que vivía abiertamente en Miami se esconde otra vez

DAKAR, Senegal (AP) — En Miami, Daniela Fuentes peinaba a clientes y actuaba en drag. Llevaba su peluca en público y se vestía como la mujer que sabía que era desde su adolescencia en Cuba.Ahora, a más de 10.000 kilómetros (6.000 millas) de distancia, en la República Centroafricana, usa ropa de hombre, usa un tono bajo de voz y trata de no llamar la atención sobre los senos que le crecieron después de comenzar un tratamiento hormonal cuando era adolescente. Como parte de la campaña de Estados Unidos para deportar a personas a países distintos del suyo, las autoridades la enviaron el 29 de agosto a un lugar con el que no tiene vínculos y donde grupos activistas han denunciado violaciones de derechos de minorías sexuales y de género."Aquí todo es difícil porque tengo que esconder quién soy", comentó Fuentes, una mujer transgénero de 32 años que vive en un complejo del que casi no sale y comparte habitación con cuatro hombres cubanos también deportados por Estados Unidos. "No conozco este lugar, ni a la gente ni el idioma”.La República Centroafricana —uno de los países más pobres del mundo, y un lugar con un historial de conflicto al cual el Departamento de Estado de Estados Unidos aconseja no viajar— es una de al menos 12 naciones africanas que firmaron acuerdos para aceptar deportaciones a “terceros países”, una política que la Corte Suprema de Estados Unidos permitió el mes pasado que continuara, al menos de manera temporal.En la República Centroafricana —donde las personas transgénero tienen poca o ninguna protección legal y están marginadas en gran parte de la sociedad—, Fuentes se pone la peluca sólo en la privacidad de su baño.“Me quitaron toda mi vida, todo lo que soy”, manifestó.Los registros públicos indican que un juez ordenó a Fuentes salir de Estados Unidos, pero no ofrecen más información. Funcionarios del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) no respondieron a preguntas enviadas por correo electrónico.Decenas de miles de personas han sido deportadas a “terceros países” El complejo en la capital, Bangui, donde vive Fuentes es un conjunto de apartamentos donde el gobierno aloja a varones deportados.Fuentes contó que puede salir, pero que los funcionarios le han recomendado a ella y a otros que lo eviten: no tienen identificación, lo que podría causar problemas con la policía. Eso también significa que no pueden trabajar, señaló, y está a la espera de documentos que le permitirían salir del país. La Organización Internacional para las Migraciones, un organismo asociado con las Naciones Unidas, ha proporcionado alimentos, y los migrantes dicen que han reunido donaciones colectivamente para comprar víveres.Estados Unidos —mediante acuerdos que a menudo no se hacen públicos— ha deportado a unas 25.000 personas a más de dos docenas de países que no son los suyos, la gran mayoría a México, según un recuento de Third Country Deportation Watch, una alianza de Refugees International y Human Rights First. Estados Unidos no ha divulgado cifras ni detalles.De enero de 2025 a agosto de 2026, más de 500 fueron enviados a países de África, según un informe de Human Rights Watch publicado el jueves, incluidos al menos 12 que se identifican como lesbianas, gays, bisexuales o transgénero y fueron deportados a lugares que penalizan las relaciones entre personas del mismo sexo o las muestras públicas de conducta romántica entre personas del mismo sexo. Algunos activistas sostienen que la cifra probablemente sea mayor.El gobierno de Estados Unidos afirma que la política es legal y que los gobiernos receptores ofrecen garantías de que los deportados no serán perseguidos ni torturados.Daniela Fuentes dice que el ICE la encarceló junto con hombres Fuentes creció en La Lisa, en las afueras de La Habana, y dijo que desde niña entendió que era diferente. Empezó a vivir como mujer en la adolescencia y comenzó a tomar hormonas a los 18 años.En 2023, Fuentes vendió su casa y se fue en medio de una crisis económica cada vez más profunda y de represión contra la disidencia. En su trayecto hacia Estados Unidos, relató que se presentó como hombre al viajar por Centroamérica; creía que era más seguro.Tras siete meses en México, contó que entró a Estados Unidos por Texas mediante CBP One, un sistema de citas de la era del presidente Joe Biden que permitía a los migrantes vivir en el país durante dos años por razones humanitarias. Luego se fue a Miami.Aunque no tenía estatus legal permanente, Fuentes dijo que Miami le ofrecía la libertad de transitar por la vida cotidiana siendo ella misma.Eso terminó cuando agentes la encontraron afuera de un motel. Fuentes dijo que se enteraron de que había faltado a una audiencia en un tribunal de inmigración en Texas. Aseguró que pidió que el caso se trasladara a Florida, pero que no recibió respuesta.Fuentes relató que fue detenida y recluida con hombres. Los funcionarios le confiscaron la peluca y le dieron un uniforme de detenido masculino, indicó.Deportados dijeron que abordaron un vuelo sin saber el destino Fuentes estuvo recluida en dos centros de detención en Florida y luego fue trasladada a Texas. Cuando allí llegaron agentes armados, sospechó que sería deportada, indicó, pero no le revelaron que la enviarían a África sino hasta unas cinco horas después de iniciado el vuelo.Fuentes dijo que no entiende por qué la enviaron allí en lugar de a Cuba. Le dijo a AP que no tiene abogado.Yasmany Moreno, otro deportado cubano en Bangui, dijo que, al llegar, el grupo no tenía visas ni documentos que establecieran su estatus legal en el país. Los funcionarios hablaron de brindar asistencia durante 90 días, explicó, pero los deportados no sabían qué ocurriría después ni dónde vivirían.Varios le dijeron a AP que su situación a más largo plazo seguía sin estar clara y que las autoridades de Estados Unidos les quitaron sus documentos.Un funcionario de políticas del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Centroafricana afirmó que los deportados están en “buenas manos” y que están siendo supervisados por la Organización Internacional para las Migraciones. Habló bajo condición de anonimato porque no estaba autorizado a tratar el asunto públicamente.Fuentes pasa la mayoría de los días encerrada Fuentes dijo que los hombres cubanos en su habitación saben que ella es una mujer y la cuidan.“Estoy hecha un desastre”, comentó. “Parezco otra persona”.Fuentes dijo que no tiene pasaporte ni otra identificación. La mayoría de los días, Fuentes permanece en el complejo.Señaló que Cuba ha aceptado recibirla de regreso —un documento de la embajada cubana muestra que está autorizada—.Pero Fuentes comentó que espera solicitar asilo en otro lugar, posiblemente Canadá.“El acoso y los problemas económicos que me hicieron huir siguen ahí”, expresó.

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