“Del descarte a abastecer siete carnicerías”: el primer feedlot cooperativo de ganado lechero no para de crecer

“Del descarte a abastecer siete carnicerías”: el primer feedlot cooperativo de ganado lechero no para de crecer

Los terneros lecheros suelen ser un problema en los tambos. En muchos establecimientos son considerados casi como animales de descarte o se malvenden para “sacárselos de encima”. Pero su destino puede ser muy diferente. Así lo demostraron los tamberos de la mayor cuenca lechera argentina que, a través del asociativismo, hace un año inauguraron en Humboldt (Santa Fe) el primer feedlot cooperativo del país orientado al engorde y agregado de valor de machos Holando Argentino.El exitoso proyecto de UNCOGA (Federación de Cooperativas Agropecuarias Cooperativa Limitada), la entidad integrada por nueve cooperativas de productores agrícolas, ganaderos y tamberos de la región centro oeste santafesina y el noreste cordobés, no deja de crecer, hoy cuenta con varias bocas de expendio minorista exclusivas de carne Holando y ya piensan en expandirse y exportar.UNCOGA nació por una necesidad, como la mayoría de las cooperativas, allá por el año 1963, en la búsqueda de ganar escala y una estructura para poder comercializar ganado bovino en pie, tanto en el mercado interno como en el externo. Con el paso del tiempo, sufrió transformaciones para llegar a integrar la faena, un frigorífico, la distribución y un feedlot de ganado lechero que abastece a siete carnicerías, seis en Rafaela y una en Sunchales.“El destino de los machos Holando en el tambo es siempre un problema, por eso, surgió la idea de engordarlos y hace cuatro años atrás comenzamos con los primeros planteos que dieron origen a este feedlot”, contó Henry César Maletto, presidente de UNCOGA.Vale recordar que en ese momento, el escenario de la ganadería era otro, no arrojaba la rentabilidad actual, por lo cual, el desafío era grande. “Con una mirada integradora hacia atrás para con las cooperativas, se estudió, se ideó, se analizó con profesionales propios y con consultoras externas para poder llevar a cabo esto que hoy estamos disfrutando, que es el primer feedlot cooperativo de ganado bovino Holando Argentino del país”, celebró el directivo en la jornada organizada por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) en Humboldt el pasado 13 de agosto para conocer la iniciativa de UNCOGA.Anteriormente, en los tambos de las cooperativas, estos animales pasaban a ser casi un descarte, "hoy le estamos dando un valor agregado y también, me animo a decir, les está ayudando a los productores en el margen neto”, destacó Maletto.Todos los terneros Holando que ingresan al feedlot son comprados a los productores asociados a las cooperativas que conforman UNCOGA, a quienes este nuevo negocio les ayuda a mejorar la rentabilidad del del sector lechero, el cual suele atravesar etapas críticas de forma recurrente en Argentina.La carne de esta raza lechera ha sido muy bien recibida por los consumidores en la cadena de carnicerías de la cooperativa. “Algunos nos han dicho que se la ve de mejor color en el mostrador y que tiene una mayor terneza que, alomejor, una raza de carne”, dijo el presidente de la entidad. Tan bien les ha ido que están a punto de abrir su octavo punto de venta.Asimismo, están pensando en ampliar el feedlot apuntando a engordar categorías exportables. “Estamos evaluando poder volver a exportar, UNCOGA fue exportadora, últimamente para la vaca china y ahora, con este escenario más optimista con más liberaciones en los trámites, estamos retomando el tema”, contó Maletto. El trabajo asociado y la capacitación permanente son dos pilares fundamentales de la organización y del éxito del proyecto. "El asociativismo hoy nos está dando una mano muy grande, nos está dando un espaldarazo en un montón de cosas”, subrayó Maletto.Un manejo precisoEl exitoso proyecto cooperativo comienza en el campo y termina en las carnicería, e implica numerosas decisiones de manejo en cada eslabón de la cadena. “Nosotros hacemos hincapié en la pirámide de producción que es nutrición, sanidad, bienestar animal, instalaciones y genética, trabajamos en todos esos puntos y está demostrado que se logran resultados productivos muy buenos y mejores económicos”, explicó el veterinario Oscar Ferrero.Según contó, los novillitos entran al feedlot con 180 a 200 kilos, y es clave que el productor tambero atienda de la misma manera a un ternero macho que una ternera hembra, ya que "ahí arranca el negocio”. La nutrición debe ajustarse al objetivo. "Si yo quiero hacer un novillo de consumo tengo que acortar las curvas de crecimiento, adelantar el engrasamiento; si pienso en un novillo de exportación, hay que hacer una recría acorde a la raza y al sexo, es decir, hay recrías donde un novillo de color no tendría que ganar más de 700 gramos para no engrasar temprano, y en el Holando Argentino la recría tendría que ganar como mínimo un kilo para engrasar un poco y que esas curvas de crecimiento de hueso y músculo no se hagan tan largas y acortar los beneficios", detalló Ferrero. Por caso, un novillo Holando gordo en la zona de la cuenca lechera de Rafaela, a los cuatro años de edad pesaba 500 kilos y hoy, el novillo gordo tiene 12 o 14 meses y lo venden con 400 kilos. Actualmente, un comprador del feedlot se encarga de ir a elegir la hacienda en cada cooperativa que integra UNCOGA. "Tenemos una base de datos armada con datos propios, individuales y de cada tropa, que es la gran ventaja que nos dio ponerle caravanas desde el día cero hasta el día de hoy, entonces, evaluamos las performance y al que mejor base de datos tiene le ponemos más foco, y pagamos un poco más al que más rindió", indicó el veterinario. La capacidad del feedlot es de 1000 terneros y sacan alrededor de 250 gordos por mes, es decir, recirculan un 25% de la población estable. El primer feedlot de ganado lechero Holando Argentino del país ya cumplió un año y en UNCOGA solo piensan en expandirse, pronto se abrirán nuevos puntos de venta, empezarán a envasar al vacío y también llegará la exportación. Un ejemplo de que el asociativismo, la innovación, el conocimiento, el manejo preciso y el trabajo cooperativo puede ser eficiente, rentable y exitoso tanto en lo productivo, como en lo económico y lo social. Qué es el beef on dairy El beef on dairy consiste en cruzar las vacas lecheras menos productivas con toros de carne para transformar los excedentes en animales de mayor valor cárnico, diversificar la rentabilidad del tambo y adaptarse a los cambios del mercado. Dentro de la estrategia, por otro lado, las mejores vacas del tambo continúan recibiendo semen sexado para mantener elevada la producción de leche.“El beef on dairy permite agregar valor a los terneros lecheros mediante cruzas terminales, principalmente con Angus, mejorando su aptitud y calidad cárnica. Además, ayuda a clasificar el rodeo, conservar las mejores vacas con semen sexado y convertir excedentes en carne, diversificando el ingreso del tambo con un sistema flexible”, destacó el médico veterinario del INTA Rafaela, Nicolás Welschen en la jornada organizada por el IPCVA. En esta estrategia, las vacas más productivas, las de mejor sanidad, las que presentan mejores índices de preñez, se usan para reposición en el tambo utilizando semen sexado. En el resto de los vientres se utiliza semen de una raza de carne y luego, la progenie se destina a faena."La rentabilidad principal y lo más importante en el tambo es la leche que se vende a la industria, sin embargo, tenemos un potencial de carne y hoy la carne tiene un valor que hace unos años no tenía, y el productor lechero puede aumentar sus ingresos de esta manera. Esto es un complemento, es una forma de agregar valor", subrayó Welschen.La lechería está atravesando una crisis importante ya que el precio de la leche al productor en la tranquera está estancado y muy retrasado respecto de la suba de la inflación. “La leche está pasando una mala racha, hoy el tambo hoy no es un negocio rentable, en muchos casos, está perdiendo plata”, indicó el veterinario. Por eso, el beef on dairy puede ser estratégico para sortear el mal momento, ganando rentabilidad.Algo a destacar es que este sistema de producción es flexible, “si la leche no vale, hago beef on dairy, es decir, el cruzamiento con razas de carne, y el día que la vaquillona vuelva a tener valor porque la lechería se empieza a activar, dejo de usar semen de carne y vuelvo a usar semen sexado, sin cambiar nada más que una pajuela, puedo entrar y salir cuando quiera”, remarcó Welschen.Para el experto del INTA, algo muy importante del beef on dairy es que “obliga a pensar la estructura del establecimiento": analizar la dinámica del rodeo y clasificarlo, determinar cuántas vaquillonas se van a necesitar para reposición, cuántas sobrarán, identificar y definir cuáles vacas recibirán semen sexado y cuáles se inseminarán con razas carniceras, pensar en la flexibilidad, los escenarios cambiantes y las distintas estrategias posibles.

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