Cristóbal López ha vuelto: idas y vueltas de un incumplidor serial que el Gobierno premió con una ruta con peajes

Cristóbal López ha vuelto: idas y vueltas de un incumplidor serial que el Gobierno premió con una ruta con peajes

LA NACIONEconomíaSi alguien escucha carcajadas en la zona donde funciona Vialidad Nacional, pues que no se alarme. Podrían ser el histórico zar del juego, Cristóbal López, y los funcionarios del presidente Javier Milei que firmarán por estos días el regreso del empresario patagónico a un negocio con el Estado. CPC, la constructora de su histórico Grupo Indalo, volverá a tener una concesión después de años de incumplimientos, rescisiones, juicios con el Estado, demandas millonarias y denuncias por corrupción. Hay empresarios que se pelean con el poder, pero Cristóbal López no. Tuvo un fuerte enfrentamiento con funcionarios del gobierno de Mauricio Macri, como el ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, y el director de Vialidad, Javier Iguacel. Ellos pusieron bajo la lupa sus negocios y fue un festival de denuncias por incumplimientos que terminaron con la rescisión de varios contratos. Pero llegó Alberto Fernández y fue un bálsamo kirchnerista que le entregó un verdadero río Jordán como para que lave las culpas.Osvaldo Sanfelice, socio de Máximo Kirchner, y Cristóbal LópezLópez ha sido capaz de todo frente al poder, un verdadero romance con final abierto, capaz de reactivarse aun después de la cárcel, la quiebra y las rescisiones más ruidosas de la obra pública argentina. Cada vez que parecía terminado, volvió. Y en 2026 regresó de la mano de Milei y sus ministros Luis Caputo y Federico Sturzenegger, de Economía y Transformación del Estado, respectivamente, los dos que tuvieron a su cargo las privatizaciones de las rutas. Ahora, cobrará peajes hasta 2046.El primer regalo: un decreto de despedidaLa historia empieza con una firma apurada. A días de dejar la Casa Rosada, el 5 de diciembre de 2007 —publicado recién el 31, ya con Cristina Kirchner en el sillón presidencial—, Néstor Kirchner firmó el decreto 1851/07. La norma amplió la concesión del Hipódromo de Palermo a la empresa de Federico de Achával (padre del ahora intendente de Pilar, Federico Achával, al que el peronismo le podó el “de” para que el apellido suene más popular), socia de Casino Club —de López— hasta 2032, y habilitó una ampliación del parque de tragamonedas que llegó a las 5000 máquinas. Fue uno de los actos de gobierno más cuestionados de toda esa gestión: los sindicalistas del Casino de Puerto Madero lo bautizaron “el Yabrán de Kirchner”, y Elisa Carrió lo denunció como parte de una asociación ilícita encabezada por el propio expresidente.En el Hipódromo Argentino de Palermo las máquinas tragamonedas son una de las principales fuentes de recursosNo fue un hecho aislado. Un año antes, en enero de 2005, el directorio de la Lotería Nacional ya le había renovado por dos años el contrato de apuestas online sin licitación pública, algo que la Auditoría General de la Nación observó por no explicitar los motivos. El patrón se repetiría: cada vencimiento de contrato con López encontraba, puntual, una prórroga oficial antes de que el reloj corriera en su contra.Con ese oxígeno estatal, López construyó el Grupo Indalo: casinos en casi todo el país, la petrolera Oil Combustibles —que llegó a operar 340 estaciones de servicio— y, a partir de 2012, un imperio mediático. Ese año le compró a Daniel Hadad el canal C5N, Radio 10 y varias FM; en 2016 sumó Vorterix, El Argentino y CN23 de Sergio Szpolski. Durante los gobiernos kirchneristas, Indalo fue uno de los conglomerados económicos más cercanos al poder, junto con el de Lázaro Báez.También llegó a la obra pública y a las autopistas. Compró a la española OHL la concesión de la autopista Ezeiza-Cañuelas y de la Riccheri en pleno segundo mandato de Cristina Kirchner. Ahí empezó otro patrón: en 2017, ya con Macri en el poder, el organismo regulador le rescindió el contrato por incumplimientos en los planes de obra y por retener fondos de peaje que debían transferirse al Estado.C5N, una de las principales empresas del Grupo IndaloHernán Zenteno - LA NACIONLa era de las rescisionesEl affaire vial de López tiene, en rigor, más de una vuelta. En mayo de 2018, Vialidad Nacional —bajo la gestión de Iguacel— le rescindió a su constructora CPC el contrato de la ruta 3, tramo kilómetro 1867 a 1908, en Santa Cruz, por abandono de obra.Apenas dos años antes, en 2016, ese mismo organismo le había entregado a CPC otro tramo de la ruta 3 —esta vez el que dejó inconcluso Lázaro Báez, entre Rada Tilli y Caleta Olivia—, en una licitación en la que López rompió todos los precios. Como publicó LA NACION entonces: “Cristóbal López se presentó con su empresa CPC Construcciones y rompió todos los precios. Licitó muy por debajo del presupuesto oficial y de las ofertas de sus colegas y se quedó con la obra, a cambio de un cheque por $1569 millones”. Vialidad tuvo que consultarle a la AFIP y a la Justicia si había impedimento legal para adjudicarle la obra a una empresa del mismo grupo económico investigado por evasión fiscal. La respuesta fue que no: CPC, en los papeles, estaba fuera del perímetro sancionado.Atrás quedaron otras normas que emanaron también de Vialidad Nacional. En ellas se cuestionaba a la compañía por reiterados incumplimientos y se le rescindían los contratos por “culpa del contratista”. Por caso, el 11 de mayo de 2018, el organismo vial informó en una resolución el abandono total de una obra, paradójicamente, en el tramo de la ruta 3 que ahora se vuelve a adjudicar. Decía así: “La jefatura del 13° Distrito (Chubut) informó los incumplimientos de obra por parte de la contratista, estableciendo que desde el 3 de noviembre de 2017 en el tramo 3, y desde el 23 de noviembre de 2017, en el tramo 1 y 2, no se realizan tareas sobre la traza que nos ocupa, reflejando un importante atraso respecto a lo previsto en el plan de trabajo vigente. Asimismo, la Supervisión General de Obra comprobó el 25 de enero de 2018 la ausencia del personal obrero y de los representantes técnicos, verificando el abandono total de la obra, por lo cual se propicia la rescisión del contrato”.Cristóbal López, en el juicio de los CuadernosRicardo PristuplukPero la Argentina, que pareciera que se funda cada vez que cambia el color del partido gobernante, enterró aquellos antecedentes y volvió a adjudicar a CPC. Claro que algunas cosas tuvieron que ser salvadas. Por caso, la Gerencia Ejecutiva de Licitaciones y Contrataciones informó que la compañía del zar del juego era la que presentaba el precio más bajo para volver a adjudicarse el mismo tramo de la Ruta 3, pero que si bien “se ajusta a los requisitos técnicos, económicos y financieros del llamado”, había algo que no estaba en regla: el Programa de Integridad. La empresa alegó que no lo había presentado porque “se encontraba en elaboración”. No fue impedimento. Poco tiempo después, al concluirse, se anexó al expediente.La gestión de Gabriel Katopodis como ministro de Obras Públicas tachó aquellos antecedentes y escribió un capítulo más. Lo que era negro, de repente fue blanco impoluto y, de esta manera, sin reparar en los antecedentes como si se tratara de otro país, Vialidad Nacional volvió a conceder el contrato a quien antes tachó de incumplidor.En esa resolución hay un punto importante. “El Registro de Constructores y Firmas Consultoras informó que las empresas oferentes [entre ellas CPC] no se encuentran sancionadas ni sujetas a procedimiento sancionatorio”, se escribió en uno de los considerandos de la licitación número 07/21. Se selló así la formalidad de la buena conducta.Artículo 1 Rescisión ruta 5captura PDFArtículo 1 Rescisión ruta 5captura PDFAdjudicación de la ruta 3, poco después de haber sido rescindidacaptura PDFCaída, cárcel y quiebraEn diciembre de 2016 López y su socio Fabián de Sousa fueron detenidos, acusados de haber retenido durante años el impuesto a los combustibles que Oil Combustibles cobraba a sus clientes como agente de retención, sin depositarlo: una deuda que la AFIP calculó en unos 8000 millones de pesos. El 11 de mayo de 2018 la Justicia decretó la quiebra de Oil Combustibles, la empresa insignia del grupo, con inhibición general de bienes y el juzgado ordenando el cierre de todas sus cuentas bancarias. López llegó a tener más de 100 inmuebles registrados a su nombre —entre ellos, en la Santa Cruz de los Kirchner, la Hostería Los Notros frente al glaciar Perito Moreno—, todo bajo la lupa judicial.Fabián De Sousa, socio de López, en el caso CuadernosRicardo PristuplukLa resurrección de 2022Y sin embargo, volvió. El 18 de enero de 2022, con López ya en libertad y en medio de una causa reactivada por otro presunto desvío de fondos, Vialidad Nacional le adjudicó a CPC, además de aquella de la ruta 3, unos 20 kilómetros de autopista en la ruta 5, entre Mercedes y Suipacha. En la ruta 5, empleó la misma estrategia y arrasó con rivales como Luis Losi, Coarco, Rovella Carranza, JCR, José J. Chediack o Sacde al ofrecer muy por debajo de sus competidores. El festejo duró poco: la obra, adjudicada a través de una UTE con Vial Agro, avanzó a paso de tortuga, sobrevivió a los primeros recortes de la Ley Bases y terminó frenada con despidos masivos de la cuadrilla y ni un metro de asfalto colocado en el tramo más nombrado de todos. Las malezas poco a poco se adueñan del lugar.Las obras están paralizadas en la ruta 5 Ricardo PristuplukEl regreso de 2026Cuatro años después, la rueda volvió a girar. El Gobierno adjudicó la Etapa II-B de la Red Federal de Concesiones —repartió más de 2500 kilómetros de rutas nacionales entre cuatro consorcios por 20 años de concesión— y detrás de esa adjudicación reapareció Cristóbal López. El empresario, imputado en la causa Cuadernos, vuelve así al negocio de los peajes del que había sido expulsado por incumplimiento en la Ezeiza-Cañuelas. La obra en la ruta 5 está abandonada.En todos estos años, López hizo los deberes societarios; de hecho, desapareció de cantidades de empresas en las que era socio. A su vez, retomó el control de los medios, la ventana más crítica que tiene el Gobierno y puntualmente, el presidente Milei. Pero más allá de estar o no como socio, el conglomerado de empresas se mueve bajo lo que decide el “Zar del Juego”. A su modo, el hombre hizo una jugada más. Movió un alfil con su estrategia de siempre y ganó. Mientras tanto, sonríe con el poder de turno. Y sus carcajadas se escuchan en Diagonal Sur, donde están las oficinas de Vialidad.Por Diego Cabot

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