Crisis en Paraguay: la ruptura con Horacio Cartes, detrás del escándalo bancario que acorrala al todavía presidente Santiago Peña

Crisis en Paraguay: la ruptura con Horacio Cartes, detrás del escándalo bancario que acorrala al todavía presidente Santiago Peña

La realidad política paraguaya es bifronte y trágica. Desde la era democrática que arranca en 1989 confronta períodos de estabilidad con tiempos de escándalo, corrupción y violencia política. El presidente Santiago Peña, un “amigo de Estados Unidos e Israel”, fiel integrante del “Escudo de las Américas” también cayó en ese mismo abismo. El primero en caer fue el Presidente más votado, Raúl Cubas, en 1999, por causas políticas. El segundo, el ex obispo Fernando Lugo en 2010.Pero el primer presidente civil de la democracia (1993-1998) fue llevado a la justicia y condenado a cuatro años de cárcel por prácticas corruptas, Juan Carlos Wasmosy. Su sucesor, Luis González Macchi recibió dos condenas por corrupción. En esos años, como ahora, miles de ahorristas fueron estafados. Colapsaron seis bancos mayoritarios debido a la combinación de créditos otorgados de manera irregular a personas vinculadas a los directores, operaciones de lavado de dinero, nula regulación bancaria y complicidad de funcionarios clave del Gobierno y el Banco Central. El desfalco se estimó inicialmente en más de 137 millones de dólares. De 40 bancos y 60 sobrevivieron menos de 14. Un eco del pasado en este presente.Paraguay recuperó la credibilidad de los organismos financieros internacionales en julio de 2024, un año después de la llegada al poder de Santiago Peña. La calificadora Moody’s por primera vez le otorgó el grado de inversión al país. Luego la siguió S&P Global Ratings. El reconocimiento técnico por parte de los mercados internacionales fue reflejo de reformas institucionales, elogiada estabilidad macroeconómica y fortalecimiento fiscal. Quedaron atrás los fantasmas de crisis y cesaciones de pagos y sus miles de víctimas atrapadas en la timba financiera.Pero, la pesadilla regresó de repente y en el momento menos pensado, mientras Peña, ex ministro de Hacienda de Horacio Cartes, un economista egresado de Columbia, se jactaba de haber conducido al país “al despertar de un gigante”. La decepción no tardó en llegar, a poco más de la mitad de su Gobierno de cinco años.Todo empezó en octubre cuando el mandatario y su vicepresidente, Pedro Alliana, deciden formar carpa aparte de su padrino político, el acaudalado empresario tabacalero Cartes, devenido a político un año antes de ser elegido Presidente en 2013. Ambos no aceptaron que Cartes, presidente del partido Colorado oficialista, les imponga el candidato a Vicepresidente para las elecciones de 2028. Las primarias están programadas para julio de 2027. “No se debe confundir lealtad con obsecuencia”, dijo Alliana. “Yo voy a elegir al que me va a acompañar en la chapa presidencial”, desafió. Alliana dejó abierta la posibilidad de competir por fuera del movimiento cartista y se retrató con los gobernadores de los 15 departamentos más importantes del país y con parlamentarios disidentes del cartismo. La prensa lo identificó como el nacimiento del Peñismo, partidarios de Santiago Peña.La inestabilidad política y bancariaPero Cartes fue el que hizo detonar la bomba. “Ordená el problema de tu banquito”, se le escuchó decir, dirigiéndose al Presidente. A través de sus partidarios en el Senado hizo pedir un informe al Banco Central sobre la situación del Ueno Bank, una entidad que cobró un crecimiento vertiginoso desde que Peña asumió el poder en 2023. Como se sabe, el BCP lo intervino este 3 de noviembre. Su índice de solvencia se desplomó y cerca de 3 millones de personas quedaron sin la posibilidad de acceder a sus activos.Había un trasfondo grave. En marzo de 2019, Peña compró acciones de la financiera Credicentro de la familia Vázquez que pasó a llamarse Ueno Holding. A marzo de 2025 contaba con 6.144 millones de guaraníes (poco más de un millón de dólares). Cuando se supo, dijo que vendió sus acciones y acusó a la prensa de falsear la verdad. “Nunca fui parte de Ueno Bank”, dijo.Pero documentos del registro de comercio de Luxemburgo revelaron que el hermano del mandatario, Francisco Peña Palacios era socio de U Holding, una sociedad off shore conectada a Ueno.Para más evidencia, Peña nombró a cargo del Banco Central a Carlos Carvallo, quien dirigió el Ueno hasta agosto de 2023. Desde su nuevo puesto, Carvallo autorizó un desembolso extraordinario de US$300 millones de dólares para que Ueno adquiera la cartera de Incobrables de Visión Banco para fusionarlo. Una sola empresa vinculada del grupo de Miguel Vázquez, quien apare d como dueño, recibió en préstamos US$42.000.000 desde el Ueno en 2025. A la nuera del jefe de Estado, veinteañera, le tocó un crédito de 1.200.000 dólares.El Instituto de Previsión Social, la caja de jubilados, invirtió US$355 millones en el banco. Hay 850.000.000 de dólares de fondos públicos depositados en Ueno.El nexo familiar y político une a varias figuras del entorno del gabinete de Peña a través de lazos matrimoniales e influencias en el sector público y privado.El asesor jurídico de la Presidencia, Roberto Moreno Rodríguez Alcalá, es concuñado de su ministro de Economía, Carlos Fernández Valdovinos y del presidente de Ueno Bank, Juan Manuel Gustale.Un fondo de garantía del Estado cubre hasta unos 38.000 de dólares por depositante y se comenzará a pagar desde este viernes. El mismo día que Peña ha dicho que se presentará a defenderse en el juicio político en su contra para “demostrar” su inocencia. Palabras.El presidente, un amigo personal del también economista Javier Milei, es uno de los preferidos de Donald Trump y en particular de su canciller Marco Rubio, miembro activo del llamado “Escudo de las Américas”, una asociación de jefes de Estado para el combate del delito en la región.PB

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