Jeep presentó hace unos días en Argentina su modelo más chico y accesible: el Avenger, un SUV urbano que busca repetir la exitosa fórmula del Renegade, pero con el plus de ser más barato y el primero de la marca en el país con tecnología híbrida.Con este nuevo lanzamiento la marca busca aumentar la popularidad que consiguió con el Renegade, un modelo que rompió con varios de los conceptos tradicionales de la marca estadounidense y que le permitió llegar a un público mucho más masivo.Para su presentación, Stellantis eligió un escenario tan atractivo como exigente: los caminos de Jujuy, con base en Purmamarca, la imponente Cuesta de Lipán y las Salinas Grandes.El recorrido permitió disfrutar de algunos de los paisajes más espectaculares del norte argentino, aunque no resultó el más apropiado para evaluar una de las principales promesas del nuevo modelo: el menor consumo de combustible que debería proporcionar su sistema híbrido ligero.Es que las pronunciadas pendientes, las curvas constantes y la altura, que en algunos sectores se aproxima a los 4.000 metros sobre el nivel del mar, representan condiciones muy diferentes de aquellas para las que fue concebido este SUV, cuyo ámbito natural será principalmente la ciudad.Sin embargo, el trayecto sirvió para conocer su comportamiento en situaciones exigentes y descubrir algunas de sus principales virtudes y limitaciones.Un modelo con identidad JeepEl Avenger conserva varios de los rasgos característicos de Jeep, comenzando por la tradicional parrilla de siete ranuras. También incorpora pasarruedas trapezoidales, protecciones plásticas en los sectores inferiores de la carrocería y ópticas traseras con un diseño en forma de X, un detalle inspirado en los bidones militares de combustible (jerricans) que llevaban los icónicos Jeep Willys.Mide 4,08 metros de largo, 1,77 metros de ancho y 1,53 metros de alto, con una distancia entre ejes de 2,56 metros. Es decir, resulta casi 19 centímetros más corto que el Renegade.Otra diferencia importante aparece en su arquitectura. Aunque comparte el nombre y buena parte de su diseño con el Avenger europeo, la variante fabricada en Brasil utiliza una adaptación regional de la plataforma CMP de Stellantis, la misma arquitectura que emplean los Peugeot 208 y 2008, entre otros modelos.Una de sus características más interesantes es el despeje del suelo, de 221 milímetros, una cifra superior a la del Renegade. A esto se suman buenos ángulos de ataque y salida, que le permiten afrontar caminos irregulares con menos posibilidades de rozar los bajos.De todos modos, hay una diferencia fundamental respecto de otros Jeep: el Avenger tiene exclusivamente tracción delantera y no ofrece una variante 4x4.Concepto digital y algunas limitacionesPuertas adentro, el Avenger presenta un diseño moderno y relativamente sencillo, con gran predominio de plásticos rígidos.También aparecen varios componentes compartidos con otros modelos de Stellantis, una solución que permite reducir costos de producción, pero que restan cierta exclusividad al habitáculo.Todas las versiones incorporan una pantalla multimedia de 10 pulgadas, compatible de manera inalámbrica con Android Auto y Apple CarPlay.El tablero de instrumentos es digital, con una pantalla de 7 pulgadas en las versiones Altitude y Longitude, mientras que la Limited utiliza una de 10,25 pulgadas.En cuanto a la habitabilidad, las mayores limitaciones aparecen en las plazas traseras, donde el espacio es justo para las piernas . El espacio disponible es reducido, especialmente en anchura, por lo que dos adultos podrán viajar con mayor comodidad que tres.En cambio, el baúl ofrece una capacidad de 364 litros, una cifra superior a la del Renegade y razonable para un vehículo de estas dimensiones.Primer contacto en la alturaToda la gama utiliza el conocido motor naftero 1.0 turbo de tres cilindros, que entrega 120 caballos de potencia y 200 Nm de torque. Está asociado a una transmisión automática CVT, con siete relaciones simuladas, y a un sistema de hibridación ligera de 12 voltios que es incapaz de mover las ruedas, pero que asiste al impulsor de combustión y permite gestionar con mayor eficiencia determinadas funciones.La Cuesta de Lipán fue uno de los tramos más exigentes del recorrido. Esta ruta, que conecta Purmamarca con las Salinas Grandes, combina curvas cerradas, pendientes pronunciadas y un ascenso que lleva desde aproximadamente 2.300 metros hasta casi 4.000 metros sobre el nivel del mar.En semejantes condiciones, el motor turbo de tres cilindros debió trabajar con una exigencia considerable.Si bien su potencia y torque resultan suficientes para mover con soltura un SUV de estas características en condiciones habituales, las trepadas prolongadas y la altura dejaron en evidencia algunas limitaciones del conjunto mecánico.La transmisión CVT prioriza la suavidad de funcionamiento, pero ante una demanda importante de aceleración tiende a mantener el motor a un régimen elevado.Durante las trepadas, el motor debió trabajar durante largos períodos bajo una elevada exigencia. A esto se sumaron las constantes variaciones de velocidad y la necesidad de utilizar regímenes altos para superar las pendientes.Para afrontar las pendientes más pronunciadas y realizar sobrepasos fue conveniente recurrir al modo Sport y utilizar las levas ubicadas detrás del volante, que permiten seleccionar manualmente las siete relaciones simuladas.Esta configuración ayudó a aprovechar mejor la respuesta del motor, aunque las maniobras de adelantamiento exigieron cierta planificación, especialmente en los sectores más elevados del recorrido.El motor T200 entrega su potencia máxima a un régimen relativamente alto, por lo que en las situaciones más demandantes fue necesario hacerlo trabajar cerca de las 6.000 revoluciones.En estas circunstancias, también se hace más perceptible el sonido característico de los motores de tres cilindros.De todas maneras, es importante poner estas observaciones en contexto: la Cuesta de Lipán representa una exigencia poco habitual para un vehículo pensado fundamentalmente para circular por la ciudad.El recorrido también permitió evaluar el comportamiento del Avenger sobre superficies muy diferentes.En los sectores de asfalto, el vehículo mostró las características propias de un SUV compacto, con una posición de manejo elevada y dimensiones que facilitan su conducción.Sin embargo, sobre caminos deteriorados aparecieron algunas limitaciones del tren delantero, especialmente al circular por superficies muy irregulares.La unidad Limited utilizada durante la presentación estaba equipada con llantas de 18 pulgadas y neumáticos Pirelli Scorpion (urbanos) de medida 215/55 R18.Esta combinación favorece la presentación estética del vehículo, pero sus neumáticos de perfil relativamente bajo no resultan los más apropiados para absorber las irregularidades de caminos muy castigados.En ese sentido, las versiones con llantas de menor diámetro podrían ofrecer una respuesta diferente, aunque será necesario probarlas para establecer una comparación.Uno de los aspectos positivos fue el comportamiento de los frenos. El Avenger utiliza discos en las cuatro ruedas y respondió correctamente durante las bajadas prolongadas, una situación que exige especialmente al sistema de frenado.También dispone de control de descenso en pendientes y del sistema Selec-Terrain, que permite modificar la respuesta del acelerador, la transmisión y el control de tracción según las condiciones del terreno.Seguridad y equipamientoUno de los argumentos más interesantes del Avenger es su dotación de seguridad.Las tres versiones incluyen seis airbags, control electrónico de estabilidad y frenado autónomo de emergencia, además de asistencia para mantener el vehículo dentro del carril.A partir de la versión Longitude se agrega el control de velocidad crucero adaptativo y el monitoreo de punto ciego.La Limited incorpora funciones adicionales de asistencia a la conducción, entre ellas el centrado de carril y un sistema de cámaras con visión de 360 grados.También es la única versión que ofrece faros Matrix LED, capaces de adaptar el haz de iluminación para mejorar la visibilidad nocturna sin encandilar a otros conductores.Su verdadero examen llegará en las calles, donde deberá demostrar si sus dimensiones compactas, su equipamiento y la eficiencia de su mecánica alcanzan para convertirlo en una alternativa competitiva.El Renegade abrió las puertas de Jeep a un público que hasta entonces veía a la marca como algo lejano. El Avenger intenta dar un paso más en esa dirección, aunque con una propuesta todavía más urbana y menos vinculada con la tradición todoterreno de la compañía.
Contacto con el Jeep Avenger: cómo anda el SUV más chico y accesible de la marca
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