Cinco títulos y un año electoral por delante: todo lo que se juega Riquelme en 42 días con Boca

Cinco títulos y un año electoral por delante: todo lo que se juega Riquelme en 42 días con Boca

Boca todavía no ganó nada. Lo repite Rodolfo Arruabarrena, lo saben los jugadores y lo tiene bien presente Juan Román Riquelme, que celebró el triunfo sobre River pero necesita volver a levantar una copa. Pasaron tres años y medio desde la última vuelta olímpica y no solo el calendario futbolístico entra en etapa de definiciones: también el electoral. En 2027 habrá elecciones y, puertas adentro, los 42 días en los que Boca puede conquistar cinco títulos también pesan en la carrera hacia las urnas. Para el presidente, lo que viene puede cambiar el balance de un mandato que todavía no tuvo festejos.En Boca creen que primero hay que romper la racha. Sacarse esa mochila, volver a ser campeón y encarar lo que queda con otra confianza. Este sábado, ante Defensa y Justicia, el equipo puede dar ese paso y quedarse con la Tabla Anual, aunque la mayor ilusión está puesta en la Sudamericana: dos semanas después, en Barranquilla, tendrá la oportunidad de cortar los 18 años sin una copa internacional, desde aquella Recopa de 2008 ante Arsenal, con Riquelme como capitán. Y aunque buena parte del futuro político del presidente puede definirse en estas seis semanas, lo que ocurra en 2027 también será importante, sobre todo en la Copa Libertadores, a la que Boca ya se clasificó gracias al triunfo sobre River.Juan Román Riquelme, todavía como jugador, celebra la Recopa Sudamericana de 2008 ante Arsenal, el último título internacional de BocaDesde la llegada de Arruabarrena, en julio, el presidente cedió protagonismo. Los resultados calmaron los ánimos, pero también cambió la relación entre la dirigencia y el cuerpo técnico. Antes, los entrenadores convivían con la presencia cercana y las sugerencias de Raúl Cascini, Mauricio Serna y, en una etapa anterior, Jorge Bermúdez. De aquel Consejo de Fútbol solo quedó Marcelo Delgado, quien siempre tuvo un mejor vínculo con los entrenadores.Ahora Riquelme tiene menos presencia en el día a día y el equipo responde. Se lo ve menos en las transmisiones de los partidos y también habla menos en los medios.El triunfo sobre River lo llevó otra vez a dar entrevistas, como suele ocurrir después de cada Superclásico que gana Boca: aprovechar el impulso para expresar su alegría y defender su gestión. Días antes había participado de un programa de streaming para explicar una frase que se le había escapado en ese mismo espacio, sin saber que estaba al aire: que no había ido a la cancha de Independiente al enterarse de que Sebastián Villa no sería titular.El triunfo de Boca sobre River fue otro espaldarazo para la dirigencia, que ahora busca sumar títulos y llegar fortalecida a las elecciones de 2027Manuel CortinaEl episodio mostró que Riquelme quería al delantero entre los titulares, pero también que Arruabarrena decidió dejarlo en el banco pese a conocer la preferencia del presidente por el colombiano.Aunque interviene menos, Riquelme vive los partidos con la misma ansiedad. Durante las dos noches previas a la revancha con Vasco da Gama, salió a caminar varios kilómetros por la avenida Lúcio Costa, frente a la playa de Barra de Tijuca, acompañado por otros dirigentes. Boca había perdido la ida y necesitaba dar vuelta la serie para llegar a la final. Por eso, después del gol de Leandro Paredes, el presidente celebró la clasificación como un hincha más, feliz por el triunfo y aliviado por haber evitado otra eliminación.Desde que Riquelme llegó al club como vicepresidente, a fines de 2019, Boca conquistó seis títulos: la Superliga 2019/2020, la Copa Diego Maradona 2020, la Copa Argentina 2021, la Copa de la Liga y la Liga Profesional de 2022 y la Supercopa Argentina de esa temporada, disputada en marzo de 2023. Esa fue la última vez que salió campeón. Meses después llegó a la final de la Libertadores y Riquelme ganó las elecciones para convertirse en presidente. Pero desde que asumió, Boca no volvió a ganar un título.Riquelme ganó con autoridad las elecciones de 2023, pero Boca no volvió a conquistar títulos desde entoncesMarcelo Endelli - Getty Images South AmericaLa eliminación frente a Cruzeiro en la Sudamericana de 2024, el golpe ante Alianza Lima en el repechaje de la Libertadores de 2025 y el empate con Auckland City, un equipo semiprofesional, en el Mundial de Clubes se sumaron a las derrotas en los torneos locales. El comienzo de 2026 profundizó el desgaste: Boca quedó fuera del Apertura ante Huracán y de la Libertadores frente a Universidad Católica. Los cuestionamientos apuntaban a los técnicos, a los refuerzos y también a Riquelme, responsable de elegirlos.El ídolo buscó un cambio con la llegada de Arruabarrena y refuerzos puntuales para mejorar el equipo. Con Paredes como referencia y juveniles que se afirmaron, el equipo empezó a sumar triunfos y llegó al cierre del año con chances de ganar todo lo que juega. Para Riquelme, esas decisiones también le dieron aire después de tantas equivocaciones.Riquelme está habilitado por el estatuto de Boca para buscar la reelección en 2027 y tiene decidido volver a presentarseALEJANDRO PAGNI - AFPEl buen momento de Boca también dejó a la oposición en un segundo plano. Los exdirigentes José Beraldi y Horacio Paolini tienen intenciones de presentarse en las próximas elecciones, mientras que los empresarios Jorge Reale, Carlos Abriatta y Leandro Petersen también se preparan, aunque no se descartan alianzas entre los distintos espacios. El sector más cercano a Mauricio Macri tampoco se pronunció por ahora y tiene entre sus opciones a Francisco Quintana, exdirigente del club y actual secretario nacional del PRO. El clima de campaña tampoco prendió: a esta altura de 2022, un año antes de los comicios anteriores, los alrededores de la Bombonera ya estaban cubiertos de carteles de las distintas agrupaciones. Por ahora, tanto Riquelme como sus rivales políticos están pendientes de lo que pase en la cancha.El presidente tiene otros logros para mostrar: obras en el predio, mejoras en distintos sectores del estadio y juveniles que llegaron a Primera y se ganaron un lugar. La gran deuda sigue siendo la ampliación de la Bombonera. Riquelme no avanzó con la compra de las casas vecinas que había prometido y el club trabaja en otro proyecto: crecer unos metros hacia las vías, derribar el sector de palcos para construir tres tribunas y sumar una cuarta bandeja voladiza. La propuesta podría presentarse en 2027, más cerca de las elecciones, y convertirse en una de sus principales apuestas.La ampliación de la Bombonera sigue siendo la mayor deuda de la gestión de Riquelme, que prepara un nuevo proyecto para lanzar en 2027Gonzalo Colini - LA NACIONAntes, Riquelme tiene por delante seis semanas en las que los resultados pueden fortalecer o debilitar su gestión. El estatuto de Boca le permite presentarse a la reelección en 2027, ya que en la gestión 2019-2023 figuró como vocal en la lista y luego fue designado vicepresidente segundo, pero no integró la fórmula encabezada por Jorge Ameal y Mario Pergolini.Después de la definición de la tabla anual llegarán la semifinal de la Copa Argentina contra Banfield, el 14 de noviembre, y la final de la Sudamericana frente a Atlético Mineiro, el 21. También los cruces del Clausura, cuya final será el 12 de diciembre. Si gana ese torneo, Boca podrá disputar una copa más: el Trofeo de Campeones contra Belgrano, el 19 de diciembre.Los títulos no resolverán todas las deudas de su presidencia, pero pueden cambiar el balance. Riquelme también se juega eso: llegar al año electoral con logros para mostrar y menos cuentas pendientes.Por Leandro Contento

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