Comprar un vehículo electrificado, ya sea híbrido o 100% eléctrico, puede ser una oportunidad no sólo de sumarse a la supuesta “movilidad del futuro”, sino también a la posibilidad de circular en silencio y gastando poco o nada de combustible.Incluso puede ser la oportunidad de adquirir un auto a un precio muy conveniente y con una posventa relativamente barata, dado que algunos de los sistemas que conforman a este tipo de unidades sufren un desgaste menor que los vehículos térmicos.Pero para disfrutar plenamente de los electrificados es necesario que los usuarios tengan mucho cuidado en situaciones puntuales; tienen que “cambiar el chip” y aprender nuevas normas, entre ellas las vinculadas con la recarga de las baterías: ya no alcanza con elegir entre Super y Premium y abrir la tapa del tanque de combustible.Conocer los detalles que acompañan a la recarga de energía es fundamental para quien utiliza este tipo de vehículos. No es lo mismo la carga lenta que la rápida, ni si se realiza en el hogar o en estaciones de servicio. Cada modalidad contempla detalles específicos que es necesario tener en cuenta. Y para repasarlos contactamos a los especialistas de la filial local de ABB, empresa global líder en electrificación y automatización. El ingeniero Roberto Stazzoni, líder de ABB E-mobility Argentina aclara todas las dudas.Los primeros pasos para la mejor recargaAntes que cualquier otro tema es necesario aclarar que no todos los vehículos electrificados necesitan una recarga externa para sus baterías.Los que las cargan con energía eléctrica proveniente desde un cargador externo son los híbridos enchufables (PHEV por plug in hybrid electric vehicle) y los 100% eléctricos (BEV o battery electric vehicle).Los híbridos puros (HEV) y los híbridos ligeros o mildhybrid (MHEV) las cargan a expensas de su propio motor convencional y también con el frenado regenerativo.Diferencias principales entre los PHEV y los BEVSe puede decir que el PHEV es un vehículo convencional que incorpora un sistema eléctrico (batería, motores, controladores, etc.) que asisten al motor térmico para reducir consumo y emisiones, brindando además la posibilidad de recorrer entre 70 y 100 kilómetros en modo eléctrico puro, es decir, sin que funcione el motor convencional.En un PHEV, si el usuario se abstiene de la carga externa, el comportamiento del vehículo es similar al de un híbrido HEV.Pero la diferencia en un PHEV se hace justamente aprovechando la batería de mayor capacidad, que le permite circular sin gastar una gota de combustible, siempre y cuando pueda recargar la batería con energía eléctrica proveniente de una fuente externa.El BEV, por su parte, representa un cambio total de paradigma, ya que la energía proviene exclusivamente de una fuente externa de corriente eléctrica.¿Cómo funciona la carga lenta en los BEV?En este caso el usuario tiene la opción de realizar la mayoría de las recargas de su vehículo mientras no lo usa: en su casa por la noche, en una playa de estacionamiento, en su trabajo, en un shopping, supermercado o restorán. En cualquier lugar en el cual el auto este parado un rato y haya un cargador, el usuario puede recuperar energía para seguir moviéndose sin inconvenientes.Los datos disponibles muestran que un usuario de un BEV carga por lo menos 80% de la energía que consume en las condiciones y sitios mencionados. En estos casos normalmente se carga con un cargador de corriente alterna de baja potencia.¿Cuánto demora la carga lenta de un BEV?Para dar la respuesta precisa hay que repasar primero algunos conceptos fundamentales pero muy simples de entender y memorizar.Para que un vehículo se mueva necesita energía. Desde hace más de 100 años tomamos la energía de combustibles convencionales provenientes de los hidrocarburos que cargamos en los tanques de nafta o gasoil, incluso en los cilindros de GNC. Aprovechamos la energía que contienen estos combustibles y la llevamos en el vehículo metida en los tanques correspondientes.Con la electrificación, transportamos la energía eléctrica en una batería. La energía eléctrica es el resultado de la potencia de carga, multiplicada por el tiempo de carga. Entonces, cuanto más grande sea la batería, y cuanto más descargada esté, tardaremos más en llenarla, como si fuese un tanque más grande. Y cuanto mayor sea la potencia de entrega, menor será el tiempo.Podemos tomar como referencia que una batería típica de un vehículo sometido a un uso más o menos normal, debería completar el total de la capacidad entre 4 y 6 horas en el tipo de carga lenta.¿Y la carga lenta de un PHEV?Hay que recordar que el sistema eléctrico en un híbrido enchufable es un complemento para reducir consumo y emisiones, y en casos particulares brinda la posibilidad de hacer recorridos relativamente cortos en modo eléctrico puro.Las baterías de los PHEV son bastante más pequeñas que las de los 100% eléctricos (la batería de un híbrido enchufable tiene una capacidad de entre un cuarto y la mita de la de un eléctrico puro) por lo que los tiempos de carga de un PHEV son significativamente más cortos que los de un BEV, pudiendo darse como valor de referencia un tiempo de recarga de entre 1 y 3 horas.¿Cuánto demora la carga rápida de un BEV?Nuevamente, hay que tener en cuenta cuánta energía hay que meter en esa batería. Y esto estará relacionada con su tamaño y su estado de carga.Otra variable clave para responder esta pregunta es la potencia que puede entregar el cargador y la que puede tomar el vehículo. Se puede decir que, típicamente, la carga rápida de un BEV está en el orden de entre 15 y 40 minutos.¿Se puede cargar un PHEV con un cargador rápido?Para un híbrido enchufable el mecanismo más rápido de recarga es “echarle unos cuantos litros de combustible convencional”. Por esta razón muchos vehículos PHEV no traen la opción de carga rápida.En los últimos tiempos, como las baterías de los PHEV vienen cada vez más grandes para brindar mayores autonomías, algunas marcas están incluyendo la opción de la carga rápida. Estas cargas rápidas podrían demorar entre los 10 y los 20 minutos.Cuidados con la carga hogareñaDado que el usuario de un vehículo eléctrico cargará más del 80% de la energía en el ámbito doméstico, hay que tener en cuenta algunas variables para cargar sin inconvenientes.El primer paso es tener cierta certeza del estado de la instalación eléctrica del inmueble en términos de seguridad y capacidad.Debe prestarse especial atención al tipo de suministro con el cual la empresa proveedora de energía abastece al inmueble, y las características y estado de los conductores de alimentación, las protecciones y la puesta a tierra.Es muy importante que un electricista matriculado en la jurisdicción en donde se realizará la actividad, y con conocimientos en recarga de vehículos eléctricos, haga una evaluación preliminar.Si esa investigación detecta problemas reales o potenciales relacionados con la seguridad, estos deben ser resueltos antes de hacer la instalación y puesta en marcha del cargador.Con la certeza de la adecuación de la instalación en términos de seguridad, el próximo paso es la definición de la capacidad de carga. En función de lo que la empresa de energía suministra y lo que el inmueble consume en condiciones normales antes de la instalación del cargador, se define a qué potencia se puede realizar una carga adecuada en esa localización.En ocasiones, como consecuencia de la evaluación, se determina que no es conveniente realizar la carga a los valores máximos que el cargador puede entregar, o que el vehículo puede tomar. En estos casos se configura el sistema de manera tal de no excederse de ese determinado valor. Hay diversos mecanismos para hacer esta configuración que pueden acordarse entre el instalador y el usuario.¿Se puede cargar a menor potencia que la que soporta el auto?En la mayoría de los casos, una configuración de potencia de carga en el domicilio menor a la que el auto puede tomar o que el cargador puede suministrar, no le genera al usuario ningún tipo de trastorno, y le resulta totalmente transparente.Para justificar esta afirmación planteamos algunos números simples como valores de referencia. Un automóvil eléctrico consume, como valor típico o de referencia, unos 14 kWh cada 100 kilómetros. Un usuario promedio circula unos 50 kilómetros diarios. Esto significa que el usuario consume en términos energéticos unos 7 kWh por día.El vehículo estará parado por la noche en promedio unas 10 horas. Como se había indicado más arriba, la energía (los 7 kWh) serán el resultado de la potencia de carga por el tiempo de carga. Si el auto está parado 10 horas, el resultado de la cuenta es de 0,7 kW para poder recuperar los 50 kilómetros recorridos en el día.Así, esos 0,7 kW (bastante menos que la pava eléctrica para el agua del mate) parece un valor demasiado conservador, con lo cual el cargador podría configurarse a 3 kW, 4 kW o 5 kW sin generarle al usuario ningún trastorno en sus necesidades de carga.Esto sin contar que durante el uso diario el conductor podría, además, recargar energía en su trabajo, en el shopping, en el supermercado, en el gimnasio, y en muchos otros destinos en los que el auto pase algunas horas estacionado.¿Hay que hacer trámites para instalar un cargador hogareño?Siempre es necesario chequear qué requisitos hay que cumplir en la jurisdicción en relación con las aprobaciones de las modificaciones edilicias, instalaciones eléctricas, etcétera. También, los de las distribuidoras eléctricas y sus entes reguladores. Podría no ser lo mismo lo que se solicite en CABA, en Córdoba o en Neuquén.De mínima la intervención debe hacerla un electricista matriculado con conocimientos en temas relacionados con la electromovilidad y dejar debido registro de la intervención realizada. El lineamiento fundamental para instalar un cargador en cualquier ámbito es el reglamento AEA 90364-7-722 edición 2024.¿Conviene usar el llamado "cargador de emergencia"?Los cargadores eventuales o de emergencia están pensados para cargar el vehículo cuando no hay un cargador domiciliario o uno rápido disponibles. No debería considerarse su uso para la carga diaria.Estos cargadores se enchufan en el tomacorriente estándar, por lo tanto tendrán siempre la limitación de potencia y corriente que ese tomacorriente pueda entregar. Incluso es una buena práctica de quienes proveen estos aparatos dejar la regulación un poco por debajo del máximo que el tomacorriente puede proveer para evitar sobrecargas.Dada la limitación de potencia y corriente, estos cargadores pueden tardar más de 10 horas en cargar un vehículo eléctrico BEV.Para estos equipos es fundamental verificar que cuenten con certificación de seguridad eléctrica local (debe tener un QR con el prefijo AR y dos tildes), que indiquen para qué corriente está configurado, y que proporcione la protección diferencial tipo A más la detección de corriente diferencial de 6 mA CC.Es un equipo básico que puede sacar al usuario del paso en una situación de necesidad de carga no satisfecha por los otros medios, pero no debería constituir la regla de carga habitual del vehículo eléctrico.¿Hay un ahorro económico en el uso del vehículo electrificado?El ahorro es considerable. Mientras que un auto eléctrico (o el híbrido enchufable funcionando en modo eléctrico puro) consume unos 14 kWh cada 100 kilómetros, uno naftero consume unos 8 litros cada 100 kilómetros, mientras que uno gasolero gasta unos 6,5 l/100 kilómetros y uno a GNC demanda unos 9 m3/100 km.Si bien el escenario de los precios relativos entre los diferentes energéticos varia por muchas razones a lo largo del tiempo, se puede establecer que, el ahorro de la electricidad domiciliaria comparada con la nafta es del orden del 85%, del 80% en el caso del gasoil, y del 60% para el GNC.Por Walter Togneri
Autos eléctricos: todo lo que hay que saber para cargar correctamente la batería
Full Article
Original Source
Read the full article at Clarin →KhanList aggregates and links to publicly available news content. We do not host full articles from third-party sources. Always verify important information with original sources.