Adelina, 94 años, recordó cómo era la alimentación durante su infancia: "Si no había leche porque no teníamos la vaca parida, comíamos caldo para desayunar, almorzar y cenar"

Adelina, 94 años, recordó cómo era la alimentación durante su infancia: "Si no había leche porque no teníamos la vaca parida, comíamos caldo para desayunar, almorzar y cenar"

En su propósito de descubrir los motivos de la longevidad de los bercianos, el Consejo Comarcal de El Bierzo recogió los testimonios de varias mujeres que residen en el medio rural y superan con holgura los ochenta y tantos años.Esto ocurrió en el marco del proyecto Territorio Azul, que aspira a convertir a la comarca en la séptima "zona blue" del mundo (territorios con alta concentración de personas centenarias que disfrutan de una vida longeva y saludable). En la mayoría de los casos, las entrevistadas tuvieron una vida marcada por el trabajo en el campo y la casa, por una dieta sencilla y por remedios caseros.Una de ellas es Adelina Gómez, de 94 años, quien pasó las partes más atrapantes de su historia en el sur de la comarca.Campo, trabajo y una alimentación particular: los primeros años de Adelina GómezGómez nació el 1 de enero de 1932 en Priaranza del Bierzo, un diminuto pueblo de El Bierzo (España).Allí, junto a sus padres, pasó sus años iniciales de vida, caracterizados por las dificultades de la posguerra.Desde muy joven trabajó en el campo, con las vacas, el resto de animales domésticos y la hierba, además de ayudar en las tareas de la casa. Caminaba mucho, iba al monte a buscar leña y al río a recoger agua o lavar la ropa. En particular, se desempeñó como lechera, vendiendo el producto ella misma en bicicleta.En cuanto a su alimentación, la anciana recordó que era sencilla y natural, con poca fruta y solo la de temporada. Además, dijo, por razones económicas, no era abundante. "Si no había leche porque no teníamos la vaca parida, comíamos caldo para desayunar, comer y cenar", sostuvo, y también contó que la carne que ingerían procedía de los animales que criaban.Respecto al cuidado personal, rememoró que no utilizaban remedios caseros más allá de la manzanilla.En lo referente al aspecto social, Adelina describió al pueblo de entonces como un lugar donde las personas se ayudaban bastante, se reunían en las casas por las noches y había buena relación entre la vecindad. Las fiestas eran muy importantes, con tamboril y comidas especiales. A ella le gustaba mucho bailar, algo que, tras casarse, hacía con su marido, y los domingos nunca faltaba a misa.Mudanza al País Vasco, regreso al pueblo y el secreto de su longevidadA los 28 años, la vida de Gómez cambió, pues se mudó a San Sebastián en busca de mejores oportunidades. Sin embargo, en contra de lo esperado, allí vivió los años duros de la organización terrorista ETA. Finalmente, 25 años después de haber llegado al lugar, regresó regresar a su pueblo natal. Ya con familia, siguió trabajando, tanto fuera como dentro de su casa, con el propósito de sacar adelante a sus hijas. Hoy día, la rutina de Gómez, que vive con una de sus hijas, pasa por el trato con la vecindad, por ir al bar del pueblo a tomar un café y a charlar con la clientela y por seguir asistiendo a misa los fines de semana. En el final de la conversación con el gobierno comarcal, la anciana fue consultada por el motivo al que atribuye su longevidad.De acuerdo con lo que contestó, no se trata de grandes secretos, sino de que antes se tomaban menos medicinas, se trabajaba mucho y se vivía de forma más activa y natural, lo que permitía a las personas tener más resistencia física y salubridad.

Original Source

Read the full article at Clarin →

KhanList aggregates and links to publicly available news content. We do not host full articles from third-party sources. Always verify important information with original sources.